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21 de febrero de 2010

YA NO QUIERO

¡Ay serenidad quien te tuviera!,
¡cuán grande es tu presencia!;
¡cuánto vale tu mirada,
tu permanencia en el alma!.
¡Ay amor, que confianza necesitas!.
¿Dónde estás, donde radica tu esencia?.
¡Estás en el fondo del corazón,
allí donde nadie pueda dañar tu ilusión!.
¿Dónde estás, constancia?.
Creía haber encontrado tus huellas,
y al caer la tarde,..., me hallo sin tu mirada.
¿Dónde estás confianza?
¡Tan necia soy de no encontrarte,
tan ciega soy que no veo tu mirada!.
Hoy creí que había renacido mi ilusión,
que había silencio en la desesperanza,
y optimismo en el duro y largo camino.
Hoy creí que había vida en mi existencia,
que podría quizás dejar de vagar sin cesar.
Hoy creí que existían gotitas de amor,
que esas gotitas irían creciendo,
y que al final, disfrutando, llenaría mi corazón.
Ya no quiero volver a soñar,
ya no quiero sentir que existe la ilusión,
porque luego la desesperanza no cesa,
y el día se torna negro y sin solución.
Ya no quiero volver a soñar,
no quiero volver a confiar,
porque existe un inmenso vacío,
un vacío que no me deja mi vida avanzar.

Autora: Rosa Mª

GUARDAR QUIERO

Guardar quiero la esperanza,
pues es el tesoro del alma,
el que hace ver las estrellas,
cuando es la oscuridad quien vela.
Guardar quiero la alegría,
porque sin ella no existe la dicha,
la que hace que tenga el corazón,
abierto a cualquier perspectiva.
Guardar quiero el amor,
ése que tan plena deja la vida,
se aleja de toda mentira,
y sigue el camino con devoción.
Guardar quiero la creencia,
de que la verdad existe y vela,
que no todo es mentira en la vida,
y que existe la amistad y la calma.
Guardar quiero en el alma,
gotitas de esfuerzo y convicción,
aquello que al corazón alegra,
y le aleja de la desesperación.
Guardar quiero en el presente,
lo que con esfuerzo logre,
y rechazar aquello que haga,
que mi corazón vacío se quede.
Guardar quiero la ilusión,
de vivir la vida con amor,
de aprovechar el presente,
y gozar y gozar sin temor.

Autora: Rosa Mª

Por fin

Por fin tengo palabras para vivir,
para el nuevo día recibir,
para llenar el día de vida,
y no simplemente subsistir.
Por fin tengo esperanza y sueños,
esos que un día dejaron de existir,
por fin confío que existe vida,
y por fin dejo el llanto y la tristeza.
Por fin dejo que fluya el día,
este día que nace hoy en mi vida,
por fin acepto que existe la mejoría,
y que no todo son recaídas.
Por fin acepto que existe mejoría,
que no todo es negro ni blanco,
sino que busco el término medio,
aquel que es el que permite la sonrisa.
Por fin quiero vivir y no morir,
me despierto con ganas de aceptar la vida,
y luchar por seguir las huellas de la mejoría.
Por fin acepto con fortuna este día,
no persigo metas grandes ni lejanas,
y no busco la felicidad sino la tranquilidad.
Por fin mi corazón no se siente triste,
tiene ganas de amar y ser amado,
así como de llenar el vacío que tanto ha quedado.
Por fin consigo valorar todo cuanto tengo,
aquello que tanto he añorado y a mi lado ha estado,
aquello que de verdad tiene valor y no es en vano.
Por fin, por fin, me despierto sintiéndome viva;
deseando, sintiendo, soñando, confiando;
por fin siento que hoy vuelvo a nacer,
aunque he perdido gran parte de mi vida.
Por fin quiero empezar a vivir sin quejarme,
aprovechando lo que tengo y lo que soy,
aunque nada sea en este momento,
aunque todo cuanto soy es lo que os doy.
Por fin quiero compartir con vosotros la vida,
y desearos lo mejor para este y todos los días,
porque por fin, por fin me despierto....
.... y me despierto deseando aprovechar este día.

Autora: Rosa Mª

13 de febrero de 2010

Ya no me queda

Ya no me quedan palabras de esperanza,
pero sí de cariño y amistad,
para desearte en este nuevo día,
todo lo mejor que en él habita.
Ya no me quedan lágrimas para llorar,
seca me quedé de tanto abusar,
pero ahora quedo tranquila,
y vivo sin creencias ni puerto al que llegar.
Ya no me queda camino claro que seguir,
senda con huellas para poder huir,
huir de la rutina y la desesperanza,
que tanto dañan mi calma.
Ya no me queda puerta donde acudir,
palabras que calmen mi sed de mejoría,
mas cuanto más lucho por anclar la dicha,
más encuentro oscuridad en mi vida.
Ya no me queda mas que respirar,
existir por no tener valor para seguir,
aunque quisiera despertar mejor,
sueño mientras tanto despierta en el amor.

Autora: Rosa Mª