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5 de abril de 2010

EN MI CAMINO

¿Hacia dónde voy,
sin objetivo ni ilusión?.
¿Hacia quién me dirijo,
si todos me dan temor?.
¿Hacia dónde miro,
si no sé ni quién soy?.
¿Hacia qué huella piso,
si no veo su rastro?.
Antaño tuve un objetivo,
el procurar ser mejor;
y una enorme ilusión:
tener confianza en mí.
Antaño creí en la gente,
intentado paliar mi error;
ahora el temor crece,
porque nada es lo que soy.
Antaño miraba al frente,
deseando un mejor presente;
ahora, la mirada perdida,
pues me es todo indiferente.
Antaño buscaba una huella,
para poder seguir caminando;
ahora, perdida en la vida,
ya sólo dejo el tiempo pasando.

Autora: Rosa Mª

YA NO SÉ QUÉ ES MEJOR

Ya no sé qué es mejor:
si renunciar a la vida,
o vivir con agonía.;
si intentar mejorar,
o dejar todo pasar.
Ya no sé qué es mejor:
si enfrentarse al problema,
o arrinconarse con temor;
si intentar hallar fuerzas,
o anclarse sin solución.
Ya no sé qué es mejor:
si dar paso a la ayuda,
o padecer con desilusión;
si hacer caso a la sabiduría,
o romper a trozos el corazón.
Ya no sé qué es mejor:
si seguir yendo hacia la lucha,
o yacer esperando sin ilusión;
si arrancar el motor de la vida,
o apagar la llama del corazón.

Autora: Rosa Mª

QUISIERA

Quisiera tener esperanza,
para poder caminar bien;
quisiera creer en mí misma,
para con firmeza dar los pasos.
Quisiera creer en mejoría,
para así alzarme con buen pie;
quisiera sentir en mi alma,
la llamada de la confianza.
Quisiera tanto tener fe,
para no renunciar a la lucha;
quisiera dejar el temor,
que me aparta de la dicha.
Mas ya apartada me quedo,
pues nada soy ni nada tengo.
Mas ya renuncio a la vida,
porque a ningún objetivo llego.
Mas ya abandono mi lucha,
porque no tengo fuerza alguna.

Autora: Rosa Mª

LO QUE NUNCA SERÉ

Me gustaría ser luz,
e iluminar con energía.
Me gustaría ser fuente,
y saciar la sed de la vida.
Me gustaría ser viento,
y soplar con esperanza.
Me gustaría ser huella,
y que alguien la siguiera.
Pero no soy esa luz,
mas soy sombra diaria.
Pero no soy fuente,
mas soy seca y estática.
Pero no soy viento,
mas soy huracán molesto.
Pero no soy huella,
mas soy un pasar incierto.
Ya nada puedo desear ser,
porque no soy quien deseo,
mas jamás fui la que quise,
y ya nunca habra un deseo.

Autora: Rosa Mª

NO SÉ SI LLEGARÁ ESE DÍA

No sé si llegará el día,
en que la vida un sentido tendrá;
en el que los días sean vividos,
y no haya renuncia a la realidad.
No sé si llegará el día,
en que palabras buenas podré dar;
en el que la tormenta sea belleza,
y compañía agradable sea a los demás.
No sé si llegará el día,
en que la tristeza dejará en mí estar;
en que seré libre en mis pensamientos,
y ninguno de ellos me torturará.
No sé si llegará el día,
en que mi persona de algo servirá;
en que mi inutilidad dejará su sitio,
dando paso por fin a la normalidad.
No sé si llegará el día,
en que mi corazón sentirá el amor;
porque ahora está vacío y hueco,
y triste se encuentra en un rincón.
No sé si llegará el día,
en que algo tendré para ofrecer;
porque ahora sólo existe el odio,
el odio hacia mí que no tengo valer.
Pero... ¡no sé si llegará ese día!

Autora: Rosa Mª

SIN QUERER

Sin querer, se ama;
sin querer, se hiere;
se ama, con dulzura;
se hiere, con energía.
Sin querer, se camina;
sin querer, se yerra;
se camina, es la vida;
se yerra, sin voluntad.
Sin querer, se sonríe;
sin querer, se llora;
se sonríe por alegría;
se llora, por soledad.
Sin querer, se vive;
sin querer, se muere;
se vive, el día a día;
se muere, al renunciar.

Autora: Rosa Mª

4 de abril de 2010

ALGÚN DÍA MUERTE

Algún día muerte, tú y yo,
nos hallaremos juntas,
y será mi mejor día,
porque aquí no soy nada,
y contigo, alcanzaré la dicha.
Algún día muerte, tú y yo,
nos encontraremos unidas,
y será el día que me lleves,
cuando termine mi agonía.
Algún día muerte, tú y yo,
nos apagaremos sin medida,
y será el momento de dejar,
el sufrimiento y la apatía.
Algún día muerte, tú y yo,
nos alzaremos con energía,
y será el instante de volar,
allá donde no pude en vida.
Algún día muerte, tú y yo,
nos veremos en una rutina,
y será el presente de bajar,
los ojos para nunca ver más.

Autora: Rosa Mª

AYÚDAME, MUERTE, A ENCONTRARTE

Ayúdame, muerte, a encontrarte.
Deja, a esos a quien no te necesitan,
dame, a mí, que sacio tu mano.
Ayúdame, muerte, a encontrarte.
Yo, tan sólo soy un deshecho humano,
tan sólo preciso este vivir dejarlo.
Ayúdame, muerte, a encontrarte.
Yo, que nada valgo en la vida,
líbrame de la agonía del día a día.
Ayúdame, muerte, a encontrarte.
Deja la vida para quienes la merecen,
tómame a mí, que nada puedo dar.
Ayúdame, muerte, a encontrarte.
Yo, que sin armonía espero tu llegada,
tan sólo tu sombra será bien hallada.

Autora: Rosa Mª

NO EXISTE LA AYUDA

No. No existe la ayuda.
Me he ahogado en mi pozo;
durante años soñé en una luz.
Pero la luz no existe, es falso.
Tan sólo la oscuridad y soledad,
tan sólo la falsedad y la maldad.
No. No existe la ayuda.
Me he creído que sí existía;
pero los años me han hecho ver,
que no existe, que incierta es.
No. No existe la ayuda.
¡Dichoso el que la tenga cierta!
Durante años pensé que existía,
pero ahora, la realidad, es ciega.
Durante años confié en ella,
pero ahora sólo tengo mucha pena.
No. No existe la ayuda.
Ahogada estoy en mi pozo oscuro,
y tan sólo y cuánto más rápido,
deseo a la muerte me dé la mano.

Autora: Rosa Mª

DESEO EL ADIÓS A LA VIDA

Deseo el adiós a la vida,
con prisa, con mucha prisa.
Ya nada tengo que perder,
pues mejoría no ha de haber.
Ya a nadie puedo acudir,
pues tras un mucho sufrir,
a nadie le importa mi sentir.
Deseo el adios a la vida,
con prisa, con mucha prisa.
Pues nada vale mi ser,
pues un deshecho soy,
que pronto hay que deshacer.
Deseo el adiós a la vida,
con prisa, con mucha prisa.
Aunque el sol esté brillante,
la tormenta no para de crecer.
Aunque las flores su color den,
mi oscuridad no las puede ver.
Deseo el adiós a la vida,
con prisa, con mucha prisa.
Ya ninguna palabra es recibida,
ya ninguna fe es una caricia.
Ya a nadie le importa si existo,
mas mi adiós no será percibido.

Autora: Rosa Mª

TE QUIERO CONMIGO, MUERTE

Te quiero conmigo, muerte.
Aquí en vida, no hago nada.
De nada sirvo, de nada valgo.
Aquí en vida, sólo es agonía.
Ni una palabra, ni una llamada.
Te quiero conmigo, muerte.
Aquí en vida, sólo es mentira.
Aquí en vida, el desengaño.
De nada vale mi llamada,
de nada vale mi llanto.
Te quiero conmigo, muerte.
Quiero tu mano halle la mía,
y juntas, irnos de la vida.
Deseo tu pronta llegada,
y dejar el mundo sin encanto.
Te quiero conmigo, muerte.
Nada puedo ya mejorar,
ningún objetivo a alcanzar,
ninguna persona me espera,
y nadie a quien dirigir mi pesar.

Autora: Rosa Mª

2 de abril de 2010

UNA ESTRELLA YO QUISIERA

Una estrella yo quisiera,
que alumbrara mi corazón,
que me tornara la fe que tenía,
y que perdí con mucho dolor.
Una estrella yo quisiera,
que hiciera brillar mi ilusión,
que me devolviera las fuerzas,
que gasté sin obtener logro.
Una estrella yo quisiera,
que iluminara mi inmenso pozo,
que me acercara la preciosa paz,
y me alejara del temor y del mal.
Una estrella yo quisiera,
que con su luz pudiera caminar,
que con su resplandor yo viese,
el sendero del cariño y la paz.
Una estrella yo quisiera,
que jamás me dejase de iluminar,
que siempre estuviera a mi lado,
y juntas pudiéramos avanzar.
Una estrella yo quisiera,
que compañía me pudiera dar,
que su luz no se apagara nunca,
que su realidad no fuera un soñar.
Una estrella yo quisiera,
que me diera confianza en mí,
que su valor me contagiase,
para poder el temor quitar de mí.
Una estrella yo quisiera,
que me apoyara allá donde caigo,
que me recogiera con aprecio,
y me proporcionara cobijo y aliento.
Una estrella yo quisiera,
una estrella que no encuentro,
tal vez no exista esa estrella,
mas sóla y a oscuras sigo sintiendo.

Autora: Rosa Mª

¡QUÉ MÁS DA!

¡Qué más da el día que sea,
si los días se van sin que nada suceda!.
¡Qué más da la esperanza,
si los años me han hecho que la pierda!.
¡Qué más da la amistad,
si la realidad es que lejana de mí está!.
¡Qué más da la confianza,
si con el tiempo, se ha tornado irreal!.
¡Qué más da el cariño,
si empiezo por el odio hacia mí misma!.
¡Qué más da el deseo,
si con los días, se ha tornado un tormento!.
¡Qué más da la lucha,
si no existe la posibilidad de un mejor día!
¡Qué más da el diálogo,
si en él no existe mas que un muro largo!.
¡Qué más da la vida,
si en ella no existe ilusión ni emoción alguna!.
¡Qué más da pensar,
si ello sólo sirve para acrecentar la angustia!
¡Qué más da creer en mejorar,
si cada instante supone una agonía vivencial!.
¡Qué más da no aprovechar el presente,
cuando en él no existe un auténtico ideal!.

Autora: Rosa Mª

¡CUÁN GRANDE!

¡Cuán grande eres, esperanza!
En algún tiempo, en mí estuviste.
Y ya de ti, nada sé, ni si existes.
Contigo, recuerdo tenía fuerzas,
fuerzas para continuar caminando.
Contigo, recuerdo tenía sueños,
sueños que intentaba lograrlos.
¡Cuán grande eres, amor!
El amor que perdona, que renace.
Ese amor que persiste en el tiempo,
que no muere y que grande se hace.
Ese amor que persigue un deseo,
el deseo de la paz y enriquecimiento.
Contigo, recuerdo había una luz,
la luz de la mejoría y del entendimiento.
¡Cuán grande eres, valentía!.
Contigo, salen las fuerzas de la vida;
contigo, hay garantía de tener energía.
Contigo, aunque no he estado, te espero;
te espero, pues el temor es mi compañero.
Y contigo, valentía, la realidad no es sueño.
¡Cuán grande eres, corazón!.
Ese corazón que cada nuevo día late;
ese corazón que alberga tan sólo penas,
que es el único que me acompañía día a día,
y que aguanta mi desesperanza y desdicha.
A tí quiero llenarte mi querido corazón,
pero me encuentro herida y sin alegría.
A ti quiero dirigirme mi querido corazón,
porque de amor y paz quisiera llenarte.

Autora: Rosa Mª

NADA

Nada es como antes,
ya nada hay que tenga fe.
Nada tiene armonía,
nada tiene una razón de ser.
Nada es como antes,
ya nada puede ser como fue.
Nada tiene alegría,
nada tiene objetivo ni interés.
Nada es como antes,
ya nada hace del día renacer.
Nada tiene energía,
nada tiene un pleno porqué.
Nada es como antes,
ya nada hace un sueño volver.
Nada tiene el nuevo día,
nada que tenga sentido y querer.
Nada es como antes,
ya nada se espera como ayer.
Nada tiene la valía,
que en el ayer se esperó y se fue.
Nada es como antes, no;
porque el fracaso dejó su ser.

Autora: Rosa Mª

NI TAN SIQUIERA

Ni tan siquiera sé cuál es mi camino;
ni tan siquiera camino con fe.
Ni tan siquiera una luz me ilumina,
y oscuro está todo mi ser.
Ni tan siquiera escucho una palabra,
una palabra que alumbre mi entender;
ni tan siquiera veo una puerta abierta,
que haga de mi vida un poco de valer.
Ni tan siquiera tengo un objetivo,
para arribar con ánimo a algún sitio;
ni tan siquiera sirvo para alzar el vuelo,
y dejar libre a quienes están conmigo.
Ni tan siquiera estoy conmigo agusto,
porque cada día me odio más;
ni tan siquiera puedo mirar al frente,
sin que el temor me deje de amenazar.
Ni tan siquiera soy capaz de caminar,
porque simplemente dejo el día pasar;
ni tan siquiera veo el tiempo presente,
como algo que tenga que aprovechar.
Ni tan siquiera el sol me irradia armonía,
ni tan siquiera la luz me produce claridad;
ni tan siquiera nace de mí la esperanza,
que haga de este día un hermoso pasar.
Ni tan siquiera yace en mí la confianza,
de que hoy vaya hallarme otra realidad.

Autora: Rosa Mª

SIN QUERER

Siempre... sin querer.
Sin querer, recibo el nuevo día;
sin querer, no deseo el querer.
Sin querer, existo, estoy viva;
sin querer, nada vale mi ser.
Sin querer, aparece la angustia;
sin querer, el temor es mi tener.
Sin querer, vacía está mi vida;
sin querer, los años, sin correr.
Sin querer, la fe no es mi aliada;
sin querer, errores yo cometer.
Sin querer, pasan y pasan los días;
sin querer, camino y no sé porqué.
Sin querer, vuelvo al presente;
sin querer, sin razón de ser.
Sin querer... siempre sin querer.

Autora: Rosa Mª

NADA IMPORTA

Nada importa.
Ni si el sol sale ni si es primavera.
Ni si las estrellas brillan sin cesar.
No importa que el sol esté brillante,
porque mi corazón atormentado está;
No importa que reluzcan las estrellas,
porque mi camino, muy oscuro está.
Nada importa.
Ni si es el amor quien llama a mi puerta,
ni si el el temor quien no me deja pasar.
No importa que el amor me llame,
porque no soy digna de amor llevar.
No importa que el temor me estrelle,
porque con él he caminado sin cesar.
Nada importa.
Ni si es el nuevo día quien me reclama,
ni si, de nuevo, otro tengo que superar.
No importa que llegue un nuevo día,
porque absolutamente nada voy a hacer.
No importa que tenga que superarlo,
porque jamás lo he logrado hacer.
Nada importa.
Ni si es una puerta la que se abre,
ni si es un nuevo camino a escoger.
Porque las puertas, bien selladas.
El camino, siempre el mismo temer.
Nada importa.
No puedo dar ya un nuevo paso,
no puedo ya creer en lo que no es.
No puedo mas que seguir existiendo,
existencia que angustio tener.

Autora: Rosa Mª