Seguidores

3 de abril de 2011

NO DESEO ESTAR DEPRESIVA

Hoy es el día en que he decido que sea distinto al de ayer, al de anteayer, y al que hasta ahora ha sido una rutina.
He dicho adiós a la rutina. Quiero cambiar y para cambiar, un paso dar.
Hoy es el día en que me he decidido a dejar todo tipo de medicamento para la depresión y ser yo misma, sin miedo a depender de una pastilla que me haga feliz o no.
Bueno, en realidad, ha sido una reflexión a partir de una sesión con mi terapeuta.
Me he preguntado que para qué tanta medicación, cuando me siento tan hundida y sin poder seguir hacia adelante.
No, ya no más pastillas para esa tan odiosa depresión. Se acabó.
Cierto es que todavía me las estoy tomando, ya que no me las puedo dejar de forma drástica, pero para la dichosa y angustiosa depresión, la única medicación soy yo misma.
Si quiero aprovechar el día de hoy, he de ser yo misma, y no una pastilla.
Si decido que el día de hoy sea diferente al de ayer, he de hacer algo, he de decidir algo para hacerlo diferente yo.
La vida, el día a día, me lo hago yo, lo complico o hago leve, yo.
He visto que mucha química, sí, pero que he caído rotundamente, siempre con mis temores, y sin ningún tipo de reto.
Ya es hora de que la luz empiece a brillar en mi vida, y no dependa de una pastilla. Las pastillas no proporcionan la felicidad, entre otras razones, porque la felicidad es un término muy ambigüo y abstracto.
¿Qué necesito medicación?. Es posible, pero también necesito VIVIR.
Necesito cambiar, necesito transformarme y dejar de ser la persona que ha dejado su tiempo perder sin más ni más.
La depresión es un círculo vicioso en que uno mismo ha de salir, ha de ser uno mismo quien tenga la voluntad de salir.
Bueno, no hay una solución mágica, no hay una varita que de ella te haga salir, pero sí es importantísimo no caer en la dependencia de que una medicación, una pastilla, ... va a producir un cambio espectacular.
Hasta ahora, y durante más de veinte años, he estado tomando pastillas, y durante todo ese tiempo, no he notado jamás una mejoría de salir de ese pozo sin fondo.
Ya es hora de tomar una determinación, una decisión.
La decisión es mía, por supuesto. Puedo equivocarme, y es posible que lo haga.
Pero si no decido hacer, no puedo equivocarme, no puedo esperar los días, dejando las horas pasar.

Autora: Rosa Mª

1 comentario:

José dijo...

Pues adelante con ese cambio, Rosa. Eso sí, si tomabas mucha medicación no la puedes dejar de golpe. Consulta al médico.
Busca cosas positivas en cualquier parte.
Días malos, los habrá siempre. Lo importante es no obsesionarse con eso.

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Einstein

¡Que tengas un buen lunes!