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10 de junio de 2013

EN MI LETARGO



Es madrugada. 

Inevitablemente estoy despierta, vuelvo a ver un  nuevo día.
Desgraciadamente vuelvo a sufrir la presencia de un nuevo día, algo que tendré que hacer para no pasar el día dejando ver las horas del reloj marchitar lentamente.

Es odioso hacer las cosas por obligación porque hay que existir.
Nada hago bien, nada soy y nada puedo esperar.
La vida, de por sí, es muy difícil; sin embargo, se hace tremendamente costosa cuando la apatía invade todo tu estar.

Un nuevo día sí, sin voluntad, un nuevo día que hay que soportar.
El hecho de ponerme a leer supone una montaña, aunque lo haré; también el ir a nadar, que también haré. Me comporto como un robot, para que mi alrededor no sufra; sin embargo, 
¡Qué pena que me haya despertado de nuevo!.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

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