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20 de abril de 2013

LINEA CONTINUA



Ya no soy la que era indudablemente. 
Los años han pasado; no soy niña, ni adolescente. 
Soy persona madura.
Sin embargo, el transcurso de mi vida es una línea contínua. 
Nada ha cambiado. ¿Cómo he vivido?. ¿Qué he hecho yo para que sea tan continua, tan sumamente rutinaria mi existencia?.
Quizás el hecho de no hacer nada, el hecho de haber simplemente existido, que no vivido.
El pasado ya no puede volver. Y eso me irrita, me hace sentirme deprimida. 
Mi presente es inútil. 
Soy demasiado mayor para comenzar, para querer saber, para aprender, para empezar a vivir.
Soy demasiado mayor, sí, eso es evidente. Y ojalá me durmiera para no despertar nunca más.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

2 comentarios:

Julio Díaz-Escamilla dijo...

No son tan malas las líneas continuas, una de ellas me trajo hasta ti; y tiendo otra línea continua para que compartamos las emociones traducidas en poemas o narraciones, o cuentos, o reflexiones. A veces, palpar lo que otros sienten, se convierten en estímulo y referente para aprovechar y querer más lo poco o mucho que tengamos. Una línea continua me trajo hasta aquí.
Un abrazo ¡sé feliz!

Rosa Mª dijo...

Muchísimas gracias Julio por haber llegado hasta aquí. Desgraciadamente, no soy nada y escribo pésimamente, así es que agradezco cuanto ha expresado.
Yo sí le agradezco su presencia aquí, aunque para mi pena, no soy suficiente buena.
Repito, le estoy muy agradecida y deseo que pase un muy feliz día.
Un abrazo. Rosa.