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28 de julio de 2012

NO DESEO CAUSAR DAÑO


No sé qué me ocurre, a nadie se lo deseo. Me invade una fuerte sensación de desespero, sin motivo, sin causa, que no controlo, que no deseo.

A nadie deseo causar tristeza ni daño. Ésa es una de las razones por las que intento tantas veces quitarme de enmedio. Soy cobarde, y todavía aquí estoy.

Me invade un fuerte deseo de desaparecer. Si tuviera un motivo lo entendería; pero ahora es al contrario. No tengo causa, no tengo motivo.

Ahora me doy cuenta de cuánto daño puedo hacer, de cuánta pena o tristeza puedo causar, aunque no lo entienda, aunque no lo comprenda.

Cuando ya escribo cosas más positivas, cuando ya creo estar mejor, cuando pienso que esa parte de mí se acabó, vuelve la réplica, sin control.

No deseo hacer daño, ni mucho menos. Algo de mí está sin control.

Ahora estoy triste, muy triste. He hecho daño a mis mejores amigas, diciéndoles que me apartaba de su lado por temor a precisamente pensar que nada soy. He escrito algo que ha dejado mal sabor.

Ahora estoy arrepentida, sí, pero ¿de qué me sirve?. Me duele en el alma hacer daño. Me llega al corazón dejar tristeza, dejar mal sabor.

Ahora tengo doble dolor, desespero y arrepentimiento. Mala combinación.

No, no dejo a nadie. La sinceridad me acompaña, algo de lo que no me arrepiento.

Sí, continúo viviendo. Sigo siendo la persona sensible y sincera que vengo siendo. Continúo dando lo mejor de mí, aunque falle mi entendimiento.

Ahora, aun en la tempestad que vivo, quizás ahora más profunda, deseo no dejar mal sabor. Muy al contrario, lejana a ello, deseo volver a sacar sonrisas, confianza, esperanza.

Me doy cuenta de cuán importante es esto, de que sin quererlo, sin desearlo, puedo causar daño.



Quisiera borrar lo ya escrito, pero no puede ser; quisiera volver al ayer para que nada de esto hubiera sucedido, pero tampoco puede ser.



Quisiera expresar hoy, ahora, con la sinceridad y con todo mi cariño, el agradecimiento y mis disculpas, por haber sin querer herido. Y eso, hoy, ahora, sí puede ser.



Autora: Rosa Mª Villalta Ballester


6 comentarios:

gralba dijo...

Los días grises pasan, los desánimos también , regálate cada día un pequeño placer,una gota de amor y verás que poco a poco sales adelante. Cariños

Cinarizina dijo...

MI querida Rosa...ciertamente todo lo que dices es real, yo me he sentido triste y me duele estar tan lejos y no poder abrazarte; pero te entiendo perfectamente. Y yo lo dije hace poco, el arrepentimiento genuino existe y eso es más importante que todo cuanto puedas haber dicho antes. Hoy me has devuelto la paz y desde lo más profundo de mi alma te doy las gracias. Aunque no lo creas, Dios te ama y cuida de ti, para Él eres importante...tu arrepentimiento, es Su abrazo.
Amiga, no renuncies a ser feliz, eres una maravillosa persona que a pulso se ha ganado el respeto y el cariño. Que Dios te bendiga, recibe todo mi cariño y un abrazo enorme.

Cristina dijo...

Mi querida Rosa...ante todo y sobre todas las cosas somos humanos y equivocarse y errar está en nuestro curriculum.
Tu alma es hermosa y eso queda demostrado permanentemente en tus letras,los estados de ánimos son pasajeros, gracias a Dios!
Un fuerte abrazo y todo mi cariño a la distancia.

Evanir dijo...

Existe um lugar onde tudo é possivel.
Onde o amor é verdadeiro.
Onde se acorda em paz…
Onde as flores tem um cheiro especial…
E os abraços vem acompanhados de muito amor.
Este lugar é meu coraçäo…
É neste lugar que eu guardo as pessoas que amo .
E que nunca as esqueço.
Sou feliz por você morar no meu coração.
Com carinho e saudades desejo um abençoado final de semana.
Beijos carinhosos,Evanir.

Dulce dijo...

Me niego a pensar que una persona sensible y sincera pueda ser causante de daño alguno.

Seguro no es así. Ánimo.

Dulces besos.

Lapislazuli dijo...

Querida Rosa no creo que seas capaz de causar un daño y si estas tan segura de haberlo hecho y arrepentida, discúlpate.
Ojala pase pronto ese malestar
Un abrazo