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29 de agosto de 2012

MI BARCO



Mi barco zarpa sin rumbo, naufraga;
el timón del mismo no puedo tomar,
mas ya nada me queda por esperar,
mas que el final de vida sin marcha.

El mar no está bravío, sólo clama,
su pasar tranquilo con esperanza,
su mirar pausado tal vez el ancla,
para iniciar el valor y la confianza.

¿Dónde está entonces el temporal?
¿A causa de qué el timón sin tomar?
El motor del barco, sin arrancar,
tan sólo el miedo le deja sin moral.

La esperanza es el puerto a llegar,
mas no importa tempestad alguna,
si su final es al fin la misma hallar,
con valentía, sin tener prisa ninguna.

Mi barco, navega sí, en el ancho mar,
con el cielo arriba, luna y sol su hogar,
con el norte sin fijar, sin encontrar,
pero directo hacia puerto anclar.

Mi norte, perdí en tiempos atrás,
navegando protegida por los demás,
mas ahora, sea tiempo de reaccionar,
pues la marea indica que ha lugar.

Ahora, aun sin ser libre en mi barco,
sin tomar del todo el timón y comenzar,
necesito un norte, un saber dónde mirar,
para dirigir el rumbo y no zozobrar.

De mi barco, soy mi única dueña,
nadie puede su timón ya tomar,
mas importa que deje alguna huella,
por si alguien desea conmigo llegar.

Y sí, haré que mi barco brille,
para que reluzca en medio de la mar,
mas sí haré de mi pérdida un luchar,
mas soy yo quien mi barco dirige.

Mas mi barco, transporta humildad,
mas en él navego sin riquezas llevar,
mas con el que con él desee marchar,
sabe que mi único motor es la verdad.

Y si mi barco comienza a navegar,
no buscará fortuna externa hallar,
mas en su interior su mayor tesoro,
es el amor y el entender con decoro.

Y si mi barco las anclas desea dejar,
será que su rumbo a puerto llegó,
mas sólo en él habitará el despertar,
de compañía y amor que un día cesó.

Mas mi barco, por nombre libertad,
mas por rumbo la alegría y felicidad,
mas por destino el amor y el cariño,
mas su rumbo aquel sin un destino.

Mas el destino estará en el amar,
en confiar y en el saber esperar,
pues la belleza de las grandes cosas,
son las que sin ojos se ven hermosas.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

8 comentarios:

Luna dijo...

Una carga preciosa, lleva el barco...

Saludos y que tengas linda noche, Rosa Mª.

Cinarizina dijo...

Mi querida Rosa Mª...no tengo palabras para explicar cuánto y de qué manera me ha impactado cada verso de este precioso poema lleno de esperanza, de valor y de ternura. La estrofa que dice:
"Mi norte, perdí en tiempos atrás,
navegando protegida por los demás,
mas ahora, sea tiempo de reaccionar,
pues la marea indica que ha lugar."
¡Es impresionante! Sí, encallar no es el fin del mundo, siempre hay un lugar adónde llegar. Te acompaño en este hermoso viaje. Recibe mi cariño sincero.

Anna Soler dijo...

TU barco llegará a buen puerto. A un destino mejor.
No importa la tempestad, no importa el tiempo, solo llegar.
Bellisimo

Besines

El Gaucho Santillán dijo...

Roguemos por buenos vientos.

La carga es demasiado valiosa.

Un abrazo.

Pedro Luis López Pérez dijo...

Esa carga ha de llegar a buen Puerto, porque es guiada por un buen Patrón.
Un abrazo.

Dulce dijo...

"Mas el destino estará en el amar,
en confiar y en el saber esperar,
pues la belleza de las grandes cosas,
son las que sin ojos se ven hermosas"

Que ese sentimiento sea la bandera de tu barco.

Dulce beso.

PiliMªPILAR dijo...

Tú lo has dicho: El destino puede estar en el mar. Mejor, si nuestros ojos lo contemplan.
Un abrazo

Lapislazuli dijo...

Querida Rosa dirige ese barco, llegara a buen puerto, n o tango dudas
Un abrazo