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30 de diciembre de 2012

SE ACERCA EL NUEVO AÑO





SE ACERCA EL NUEVO AÑO

Se acerca ya el fin de año,
muchas cosas pasadas o por pasar,
algunas que se han dejado,
y otras que, tal vez ocurrirán.

Se acerca ya el fin de año,
nada hay que lo haga hacia atrás,
mas el camino hacia la vida,
hace que el presente sea lo ideal.

Se acerca ya el fin de año,
mas no hay más campanas que escuchar,
las del corazón, que late sin parar,
y muchos años de logro o por faltar.

Se acerca ya el fin de año,
tal vez no haya sido el ideal,
pero quizás el que viene no sea,
el mejor ni el peor en su pasar.

Se acerca ya el fin de año,
y sin cesar se deja de esperar,
esperar el despertar de un nuevo día,
el despertar con rumbo y sin parar.

Se acerca ya el fin de año,
y, tras las campanadas, puede ser,
el comienzo de final de un pasado,
o el sentir al día que no ha acabado.

Se acerca ya el fin de año,
la confianza y amistad han dejado,
el mejor regalo de haber encontrado,
la mejor virtud y el mejor encanto.

Se acerca ya el fin de año,
sin pretensiones, sin balanzas, sin llantos,
solamente con la ilusión y el canto,
con aquello que trae el valor y no el rechazo.

Se acerca ya el fin de año, sí,
mas doy gracias hoy por los días pasados,
doy gracias por encontrar a quien he encontrado,
y superar tristezas y debilidades en un solo paso.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

23 de diciembre de 2012

BUSQUÉ LA NAVIDAD




BUSQUÉ LA NAVIDAD

Busqué la Navidad pero no la hallé,
de niña era alegría y ahora callaré,
mas no son solo palabras de armonía,
lo que ha de reinar en estos días,
sino acciones durante todo el año,
que hagan de estas fiestas no un engaño.

Busqué la Navidad pero no la hallé,
alrededor de la mesa no tiene porqué ser,
mas son las personas quienes en su querer,
hacen que el corazón se agrande y llene,
con la armonía y alegría que en él yace,
para que durante cada día la voluntad llegue.

Busqué la Navidad pero no la hallé,
pero la seguiré buscando en el tiempo,
pues aun los días que no son cuento,
la vida sigue pues no todo es festejo,
mas esperaré y buscaré en el silencio,
lo que con tanto ruido se hace encuentro.

Busqué la Navidad pero no la hallé,
la busqué cada día de cada despertar,
en cada momento, en cada entregar,
la busqué en el ayer y en intento hallar,
pero el perdón no yace y no se puede dar,
pero sabré esperar para hallar su verdad.

Busqué la Navidad pero no la hallé,
cuando la adversidad y la guerra no cesan,
cuando hay hambre y miseria en el lugar,
cuando el corazón vacío queda sin dar,
pues la Navidad, con el vacío y sin son,
no puede darse pues le faltaría la razón.

Busqué la Navidad pero no la hallé,
pero despierto y vuelvo nuevamente a nacer,
la hallo en ti, que estás a mi lado,
la hallo en ti, que mis errores dejas perecer,
la hallo en la distancia, aun no estando cercano,
y la siento pues la Navidad es algo nada soñado.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

21 de diciembre de 2012

A LO MEJOR SOY RARA




A LO MEJOR SOY RARA

Sí, a lo mejor soy rara. Rara por no sentir la navidad como todos la sienten, en su mismo día, en su misma fecha, con los mismos sentimientos. Rara quizás por no ser creyente y pensar en verano en los días en que nadie piensa en ese son de paz y cariño. Rara por no realizar regalos monetarios, por no celebrar en la mesa con comidas copiosas, estos días en que todo tiene que ser alegría y unidad cuando lo que existe es tristeza y distancia.

Sí, a lo mejor soy rara. Rara por alejar de mí las tradiciones, las mentiras, las obligaciones. Por amar cuando mi corazón lo dice y no cuando manda o dice una fecha determinada. A lo mejor soy rara por pensar en el hambre y pobreza en cualquier fecha del año, no importa si en mi soledad o acompañada en otras épocas del año. Rara por sentir ese espíritu navideño en mi intimidad y no en compañía; por quizás querer alcanzar una paz que no consigo ni conmigo misma.

Sí, a lo mejor soy rara. Rara por alejar de mí las pretensiones pragmáticas, la abundancia de dinero en mis objetivos, el deseo de estar creciendo continuamente como persona y para con quienes me rodean, por dejarme llevar por la confianza, la esperanza tal vez y la buena voluntad. Rara por no tener sueños, sí, sino por vivir mi presente y no mirar más allá.

Sí, a lo mejor soy rara. Rara por no querer en los demás aquello que no deseo para mí misma. Por dudar, por no ser falsa y sinceridad llevar, pues el engaño impera, ya, pero lejos está de mi corazón y de mi cantar. Rara quizás por sentir que en el fondo las personas podemos cambiar y que, en el fondo, nada se hace con maldad. Por necesitar de las personas pues me pierdo triste en mi soledad.

Sí, a lo mejor soy rara. Rara por pensar en estas fechas en que el frío es la característica principal, el calor de unos días que nunca se puedan olvidar. Rara por mostrarme tal cual soy y no esconder nada que engañar, por olvidar los malos entendidos, por dejar atrás todo aquello que al presente no deje vivir en paz. Por detenerme en el presente y dejar el pasado y el futuro que en nada me pueden ayudar.

Sí, a lo mejor soy rara. Por tener sensibilidad, por utilizar la sinceridad que a nada bueno quizás me lleve pero que no sé dejar. A desear siempre lo mejor a mis semejantes y a pensar en todo momento en aquellas personas que ni esto pueden expresar. Rara quizás, porque en los días navideños mi mente se resienta por olvidar  tanto cariño y amor aparentes, en esos días en que tanto falta hace y que se alejan de estas fechas pero no por eso su importancia dejan de estar.

Sí, a lo mejor soy rara, sí; pero no me importa ser rara si mi corazón no está vacío y mi mente no deja de pensar.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester. 

16 de diciembre de 2012

TENDRÉ QUE ACEPTAR




TENDRÉ QUE ACEPTAR

Tendré que aceptar que la amistad se acaba,
que el amor se limita a sólo palabras,
que la sinceridad y la honestidad resbalan,
que el silencio y el refugio es quien gana,
y la posibilidad de la alegría una añoranza.

Tendré que aceptar que la voluntad cesa,
que el equilibrio se rompe aunque dé pena,
que la añoranza es mala para quien ama,
que la victoria existe si el alma no engaña,
y el valor y el deseo en todo se apagan.

Tendré que aceptar que el silencio llega,
que la soledad y el hastío recelan,
que la verdadera huella camino deja,
que la cobardía a abandonar lleva,
y el coraje y empeño, sus horas ciegas.

Tendré que aceptar que la falsedad acecha,
que corazón abierto y limpio nada recela,
que disimular y poner máscaras es reserva,
que el temor, su causa y motivo rellenan,
y que la traición es la peor de la fe ciega.

Tendré que aceptar que la confianza vela,
que confiar y amar sus alas mejor no desplegar,
que una mirada, una palabra, puede ser buena,
si el hecho y la acción son lo que demuestra,
y que la creencia sólo existe en la marea.

Tendré que aceptar que la maldad suena,
que rompe el alma y cuanto son hubiera,
que, aunque la sinceridad sea mi fiel compañera,
que, aunque me hunda de lleno en soledad sincera,
puedo aceptar que, en realidad, a nadie tenga.

Tendré que aceptar que la ilusión muera,
que los días pasen sin que ningún sentido tengan,
que se puede querer en la distancia y no a medias,
que para recapacitar no hace falta lejanía ni dejar,
y que para amar de verdad, la mentira deja su andar.

Tendré que aceptar que ... de palabras no se vive,
y que me falta mucho por aprender y caminar.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

EN QUÉ ESTARÉ YO PENSANDO


¿En qué estaré yo pensando,
cuando la amistad sin sentido se esfuma,
cuando la falsedad impera a la verdad,
cuando los sueños dejan de hallarse,
y la realidad es cruel y fría en su hallar?

¿En qué estaré yo pensando,
cuando abro mi corazón sin nada a cambio,
cuando la gélida y cruel mentira es el regalo,
cuando la vida pasa sin tener sentido logrado,
y el momento pasa sin ser del todo un hallazgo?

¿En qué estaré yo pensando,
cuando por la vida mi sinceridad va caminando,
cuando en las personas confío sin recato,
cuando la brisa del cariño lejana en mis brazos,
y la sensación de soledad es cada vez espanto?.

¿En qué estaré yo pensando,
cuando, con conciencia tranquila, tiendo mi mano,
cuando lo mejor que recibo es el vacío y el llanto,
cuando en mi corazón sólo hay quebranto,
y la duda de la esperanza lo hace todo amargo?

¿En qué estaré yo pensando, sí,
cuando pienso que el despertar tiene regalo,
cuando miro hacia abajo pues el frente es cesado,
cuando las nubes grises engañan mi sol ocultado
y la voluntad y la dicha son algo demasiado lejano?.

¿En que estaré yo pensando, sí,
cuando creo al nuevo día diferente algo,
cuando desea cesar mi tristeza y no deja paso,
cuando el equilibrio entre amor y odio, quebrado,
y la sensación de abandono es no sólo algo pensado?

¿En qué estaré yo pensando, sí,
cuando de mi mente nace la ilusión y el remanso,
cuando ya creía la paz y el amor alcanzado,
cuando creí encontrar la luz para ver algo,
y el miedo y la mejoría fueran todo un son acompasado?

¿En qué estaré yo pensando, sí,
en qué estaré pensando al sentir cansancio,
al cerrar mis ojos y sentir mi corazón ya atormentado,
al dejar pasar los días sin sueños ni objetivo marcado,
y arrastrar la duda del cariño y admiración logrado?


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

11 de diciembre de 2012

CONFUSA SOLEDAD




¿Quién no ha probado la soledad?¿Quién, en algún momento de su vida, habrá deseado estar mejor solo que mal acompañado?¿Qué es la soledad?.

Momentos, instantes, encuentros, desencuentros, rechazos, engaños..., ¿Dónde nos llevan?. La soledad es un paso, una pieza de puzle de la vida inoportuna, tal vez un silencio inagotable o, quizás, un esperado encuentro con el alma.

¿A quién le gusta la soledad? ¿Es mejor vivir fingiendo un amor que no se tiene, una compañía ingrata, una mentira tras otra para disculpar la soledad que no se quiere?.

Lo que sí es cierto que el encuentro con uno mismo se halla con la soledad, para conocerse, para tenerse; y que sin ese primer encuentro, sin ese primer conocimiento, cualquier tipo de relación será vana.

Se vive intensamente un amor, una amistad, ... ¿Hasta cuándo? ¿Qué es lo que hace o marca el cuándo?.

Vivir en soledad es triste y duro, sí, pero también es un encuentro profundo con la propia persona, con sus necesidades y percepciones, tampoco sabiendo su final.

¿Por qué es triste la soledad? ¿Qué ventajas tiene una compañía que tal vez no sea la ideal?

¿Tal vez vivir en uno mismo es fracaso?¿Egoísmo?

No sé hasta qué punto la soledad es saludable o no, pero también es cierto que vivir fingiendo una convivencia inoportuna, ciega, insatisfactoria es menos saludable que momentos largos y equilibrados de soledad.

La soledad puede ser buena o mala en función de cómo se la maneje. Puede ser silenciosa y acogedora si es el medio en que la persona crece como tal, o puede ser letal e inquebrantable cuando de ella no se consigue un sólo segundo de paz.

Lo importante de la soledad o la compañía es adquirir el equilibrio apropiado para vivir en armonía con la vida, con el instante, no dejando que se escape.

No hace falta tener desespero por vivir en soledad, tal vez tristeza; pero más triste es estar con alguien o convivir con alguien al que se puede dañar por no saber vivir primeramente consigo mismo de una manera sana.

Saberse querer uno mismo es el primer paso para dejar la soledad y para dar el paso primero para poder querer y amar.

En tanto uno no se halle a sí mismo, no puede hallar a otro en su camino.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

9 de diciembre de 2012

SILENCIOS


Quisiera sentir mi cuerpo pegado al tuyo,
recibir el calor para entrar al corazón frío,
encender la llama de la pasión y la calma,
vibrar ambos cuerpos en un sólo latido.
Mas no es sólo el éxtasis, sino ser sólo uno,
cantar al viento y al alma, que hay cariño,
mas no es sólo la sensación, el arrullo,
es algo más profundo que un simple susurro.
¡Cuán grande debe ser el sentir el arrullo!,
¡las manos cálidas sobre piel desnuda!,
¡cuán grande el sentir que soy querida,
el beso, la caricia, tu piel sobre la mía!.
Así pasan los días, los momentos, los deseos,
también la ilusión de ser algún día tuya,
de caminar por un sendero a algún puerto,
que nos lleve al amor y no a huir deprisa.
¡Cuán grande debe ser el amar en silencio!
¡Cuán grande el silencio que espera presto,
en ese lecho que también es encuentro!.
Quisiera tus brazos entre los míos dueños,
sentir tus labios en los míos, tal vez secos,
dosificar nuestra sed y apagar el fuego,
ese fuego que existe y que no tiene freno.
Mas no es sólo la palabra, sino el hecho,
arropar mi cuerpo desnudo cual espejo,
mas no es sólo transparencia mi anhelo,
sino el palpitar del corazón, tan entero.
¡Cuán grande debe ser palpitar juntos,
ese suspirar que hace de la vida mundo!,
¡cuán libertad y serenidad en el encuentro,
que hace que tú y yo gocemos al unísono!.
Quisiera dejarme llevar por el instinto,
y acudir sin pensar a lugar desconocido,
apartar el miedo y apagar el descontento,
para gozar juntos aunque sea un momento.
Mas no es sólo ternura, sino cordura,
lo que en este instante es mi empeño,
mas no haré nada que no sea cierto,
allá donde no haya amor y cariño intensos.
¡Cuán grande debe ser el gozar sin tiempo!
¡Cuán grande la amistad y cariño intensos,
cuán grande el vivir cuando se cree en ello!.

 Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

¡LEVÁNTATE Y CAMINA!


¡Levántate y camina!,
hay mucho por mirar todavía,
pues aun está el sol que brilla,
y mi amistad que jamás termina.

¡Levántate y camina!,
por esos campos tras la lluvia,
y abre los ojos bien y respira,
que la vida es caminar sin prisa.

¡Levántate y camina!,
sí, camina, sonríe, tras caída,
pues estará mi mano tendida,
para asirla si  es querida.

¡Levántate y camina!,
sí, camina, llora, si precisas,
pero deja de tener prisa,
pues la vida misma termina.

¡Levántate y camina!
pues tus ojos ven la vida,
tu corazón quizás apagado,
se iluminará tras la salida.

¡Levántate y camina!
pues tus huellas, precisas,
en mi caminar son repetidas,
pues lección contigo aprendida.

¡Levántate y camina!
deja el miedo y la apatía,
¡lucha, grita, sueña, enseña,
pues contigo.... la vida vela!

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

8 de diciembre de 2012

DE...





Voz: Beatriz Salas

Producción: http://beatrizsalas10.blogspot.com/

DE...

De una rosa, su espina;
de un suspiro, su latido;
de un cantar, su sonido;
de un andar, su camino.

De un sendero, su destino;
de una sombra, su cobijo;
de una verdad, su alegría;
de una sonrisa, su brisa.

De una herida, su cura
de un pensar, su salida;
de un pasar, su valía;
de un soñar, su andadura.

De un silencio, su guía;
de una mano, su contacto;
de una luz, su hallazgo;
de una mentira, su rechazo.

De una caricia, su abrazo;
de un momento, su tacto;
de un son, su regazo;
de un color, su encanto.

De un pesar, su grado;
de una idea, su agrado;
de una huella, su tamaño;
de una voz, su desengaño.

De una vida, su energía;
de un espejo, su reflejo;
de un intento, su sustento;
de un adiós, su requiebro.
Y ... de un sentir, extraño,
... de un querer sin tacto,
... de un estar sin engaño,
... el amor, la duda, jugando.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

6 de diciembre de 2012

SI ...


Si el amor reside en el corazón,
entonces el mío está seco, cedió.

Si el dolor es ausencia de ilusión,
entonces la mía se deformó, hundió.

Si la esperanza reside en el sueño,
entonces la mía murió, desapareció.

Si el equilibrio es ausencia de miedo,
entonces el mío se quebró, rompió.

Si la luz reside en el pensamiento,
entonces la mía jamás se formó.

Si el llorar es ausencia de reflejo,
entonces mi llanto, a ningún lado.

Si la paz reside en el interior,
a la deriva voy ... la muerte y yo.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

1 de diciembre de 2012

SEGURAMENTE...


Seguramente, confiar sea bueno;
hablar sea un gran regalo,
despertar un valor hallado,
y desnudarse algo desmesurado.

Seguramente, el silencio sea malo;
morir sea algo nada buscado,
soñar un tanto privilegiado,
y realizarse algo difícil y largo.

Seguramente, amar sea hallado;
disimular sea algo imaginado,
sincerar sea sólo algo equivocado,
y alzarse algo sin puerto ni letargo.

Seguramente, lo sencillo sea raro;
perder sea lo más encontrado,
depender sea lo más agotado,
y enfrentarse mirar hacia abajo.

Seguramente,  la calma suplantada;
intentar cambiar sea larga batalla,
pensar en positivo, sea la nada,
y serenarse gritar hacia la esperanza.

Seguramente, ... , muy posiblemente,
la mente piense que es consecuente,
el corazón vacío y roto por el frente,
y retirarse dejar todo cuanto hiere.

Seguramente, ..., muy posiblemente,
ya no exista amor ni fe que sustente,
no haya calor ni cariño que lo aumente,
y dejarse no sea voluntad sino corriente.

Seguramente, ..., muy posiblemente,
el alma esté rota sin saber detenerse.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester