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28 de febrero de 2013

COMIENZO



Voz: Beatriz Salas
Producción: http://beatrizsalas10.blogspot.com/



Empiezo a conocerme ahora, precisamente ahora, que no contaba con vivir.

Empiezo a sentirme ahora, precisamente ahora, que no conocía su sentir.

Empiezo a confiar ahora, precisamente ahora, que no sabía ya existir.

Empiezo a querer ahora, aunque mi corazón, siempre quiso de por sí.


Ya no sé quién soy, pues todas mis estructuras han sido derrumbadas,

ni sé tan siquiera a qué puerto deseo con certeza arribar,

sé que mi corazón late y que mi cuerpo siente y que yo necesito amar.

Ya no sé con certeza si deseo amar o ser amada, si flaqueo o es mi resurgir,

ni sé tan siquiera cuál es mi destino ni porqué este mi pensar,

sé que mi alma siente vida y que yo... pequeña ante ella, no dejo de mirar.


Empiezo sí una nueva vida, aunque no sepa sus primeros pasos seguir.

Empiezo a ver colores diferentes, cuando el negro y el gris eran su decir.

Empiezo a cambiar si es que puedo, aunque el cambio suponga resistir.


Ya no sé si el deseo es lo que me mueve o el temor a quedarme en el sufrir,

ni sé tan siquiera si es la forma o el fondo lo que mueve mi alma a salir,

sé que es la vida quien me llama y yo, ... apagada ante ella, tengo un fin.

Ya no sé si es el miedo o la incertidumbre lo que me mueve el vuelo alzar,

ni tan siquiera si es la fantasía y no la realidad lo que me lleva a volar,

sé que ahora, en mi existencia, algo fuerte e intenso ha de salir sin cesar.


Empiezo a ver unas alas que, cortadas, quiero de nuevo volver a utilizar.

Empiezo a creer, a esperar, a pensar que la vida está para poderla realizar.

Empiezo sí, a necesitar, a anhelar, a fantasear quizás, para no volver atrás.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

16 de febrero de 2013

CUANDO MEJOR CALLAR


Si la alegría no llega,
habrá que aceptar la tristeza,
habrá que caminar sobre sus pasos,
y admitir que la realidad pesa.

Si la confianza cesa,
si el sol se torna gris y nada llega,
si la verdad es dolorosa y ciega,
habrá que apartarse y sufrir la pena.

Si la comprensión no llega,
si el día es largo y caminar cuesta,
si cuanto se siente hay que ocultarlo,
mejor no sentir y esperar sin tregua.

Si la esperanza cesa,
si no hay color ni calor en la ribera,
si no hay consuelo ni alivio en la tierra,
mejor nada decir para no herir alma plena.

Si la verdad se oculta,
si no existe realidad profunda,
si se oscurece la luz y nada se espera,
mejor dar lo mejor y callar sin razón alguna.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

15 de febrero de 2013

LA MONTAÑA


Yo quise subir a una montaña,
pero en su ladera me quedé o estoy,
quizás porque no toque llegar a la cima,
tal vez porque en ella ya no haya ilusión.

Yo quise subir a  una montaña,
pero caí en el intento de llegar a su fin,
quizás porque el fin sea la subida misma,
tal vez porque el fin sea seguir y seguir.

Yo quise subir a una montaña,
y quiero por qué no llegar a ver su matiz,
poder saborear de cada pedazo de tierra,
oler el monte y no poner pegas para subir.

Yo quise subir a una montaña,
aunque esfuerzo cuesta en su ladera seguir,
pues obstáculos y pegas hay en su camino,
quizás porque la vida sea salvarlos y ver el fin.

Yo quise subir a una montaña,
pues en ella veo el reflejo de vida asumir,
al principio, en su pie, la infancia desnuda,
y más tarde la ladera que exige madurez.

Yo quise subir a una montaña,
aunque su cima será ya el fin de mi fe,
pues la cima es el final del camino, la llegada,
y en ella sólo queda disfrutar y la vida acabar.

Yo quise subir a una montaña,
aunque quizás en la ladera me quedé,
tal vez no he subido lo suficiente,
para darme cuenta que existe belleza y saber.

Yo quise subir a una montaña,
y tal vez sin fuerzas lo hago sin un porqué,
quizás porque sea eso la misma existencia,
para saber que su subida es un inmenso placer.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

14 de febrero de 2013

NADA MÁS DESEO ...


Nada más deseo que la paz interior,
nada más que no sea crecer sin temor,
la libertad de elegir lo mejor o peor,
la esperanza de que siempre hay amor.

Nada más deseo que el día sea el mejor,
nada más que no sea vivir sin comprensión,
la confianza de la amistad, de su sensación,
la rutina, tal vez, pero haciéndola ilusión.

Nada más deseo que la luz sin lo peor,
nada más que no sea amar con corazón,
el placer, la duda, el deseo, la visión,
la fuerza que se tiene sin forzar el valor.

Nada más deseo que el alivio del perdón,
nada más que no sea errar sin un nuevo son,
el cambio, la dicha, no siempre en dirección,
la marcha, la huella que lleve a un nuevo tesón.

Nada más deseo que la gracia del amor,
nada más que no sea comenzar sin ocasión,
la gracia de ser persona y pensar con razón,
la lucha, la entereza de lograr nueva pasión.

Nada más deseo que la marcha hacia el don,
nada más que no sea dejar toda desilusión,
la alegría, la sonrisa, para dar de mí lo mejor,
y la dicha de este instante... todo sensación.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester