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30 de abril de 2013

OPORTUNIDADES



Voz: Beatriz Salas
Producción: http://beatrizsalas10.blogspot.com/


Tal vez existan infinitud de posibilidades para ser mínimamente dichoso, para estar en paz, para obtener el equilibrio que tanto bien nos da.
Tal vez existan sospechas de que la dicha no sea realidad, que no exista la dulzura de la vida, la belleza de cada segundo que se va.
Tal vez existan amigos que nunca te dejan, que al caer al mal, están, que jamás te abandonan en el malestar.
Tal vez existan personas que, sin mirar atrás, viven el día a día sin pensar en el qué pasará.
Tal vez exista esa mano que a tu vera siempre está y que, debido al desasosiego, a la desesperanza, no se ve y no se toma por miedo, por dificultad.
No es bueno estancarse en el pasado y muchísimo menos, mirar hacia el futuro porque nadie tiene el poder de prever qué va a pasar, qué ocurrirá.
¿Por qué de esta reflexión? ¿Por qué estos "tal vez"?. Porque nada hay seguro en esta vida, ni el respirar, ni el soñar, ni la falsedad ni la verdad. Todo es un pasar, un extraño y vago pasar que va dejando huellas quizás.
Me pregunto por qué estoy triste, por qué mi cansancio, mi hastío. Me pregunto por qué cuando estoy alegre, todo parece maravilloso y divino.
Nadie tiene culpa de mi alegría o tristeza, de mi cansancio o mis ganas de vivir.
Sin embargo, cada uno es dueño de sus propios actos, de su propia vida, de su  bienestar en definitiva.
Entonces, ¿por qué estar mal?. ¿Qué provoca el estar mal?. ¿Qué es lo que en un momento determinado nos hace sentirnos hundidos o alegres sin motivo aparente o razón lógica?.
Es comprensible que cuando exista una ruptura, una grieta, una separación, un fracaso... haya también un desequilibrio moral, una tristeza, una baja moral.
El problema es cuando no existe un motivo causante de tal desequilibrio pues nadie elige estar mal per se.
Somos humanos, cometemos errores porque nadie es perfecto; sin embargo, ¿aprendemos siempre de errores y fracasos? ¿aprovechamos la nueva oportunidad que la vida, en su  instante, en su despertar nos brinda o, por el contrario, nos dejamos llevar por la derrota?.
¿De dónde se sacan las fuerzas para seguir caminando? ¿Cómo y dónde se ven las nuevas oportunidades?.
Sí, oportunidades, ya que vivir es la oportunidad de probar, de seguir o derrochar el suspirar y el existir.
Oportunidades, para aprender, para amar, para ayudar, para seguir siendo persona; u oportunidades, para dejar escapar el tiempo sin sentido alguno dar.
Oportunidades ... que en cada despertar, nosotros aprovechamos o dejamos en silencio pasar.


 Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

EN UN PRINCIPIO...


Voz: Beatriz Salas

En un principio, la voluntad manda,
el miedo hace encoger el alma,
la soledad hace perder la calma,
mas el destino a saber qué depara.

En un principio, el instante llama,
la cordura y razón es quien manda,
la voluntad es el inicio de la llegada,
mas el tiempo a saber qué reclama.

En un principio, la traición espanta,
el silencio y la distancia, desengañan,
la dulzura y el goce son esperanza,
mas la ilusión a saber qué negara.

En un principio, el desencanto mata,
la tristeza hace empequeñecer llama,
el saber hace que la vida sea brava,
mas la fortaleza a saber qué aguanta.

En un principio, la tolerancia sana,
el amor hace del querer sus ganas,
la pasión puede atravesar murallas,
mas el sentir a saber qué reclama.

En un principio, la compañía aclara,
la sinceridad hace ceder la confianza,
el instante de ahora es quien pasa,
mas la duda a saber qué rechaza.

En un principio, el corazón manda,
el creer hace perder la añoranza,
la fantasía tal vez sea quien declara,
mas el alma a saber qué declama.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

UNA VARITA MÁGICA


Voz: Beatriz Salas


Una varita mágica yo quisiera,
para abrir mi corazón sin temor,
para ayudar con todas mis fuerzas,
y abrir una sonrisa y una ilusión.

Una varita mágica yo quisiera,
para detener el tiempo en la pasión,
para actuar sin equivocaciones,
y rellenar de alegría cualquier temor.

Una varita mágica yo quisiera,
para creer que existe la fe y el amor,
para entender todo aquello imposible,
y aprender cada día nueva lección.

Una varita mágica yo quisiera,
para hacer de mi vida toda acción,
para dibujar rayos de esperanza,
y para poder tener siempre decisión.

Una varita mágica yo quisiera,
para ver y no imaginar la devoción,
para encender luz allí donde no se vea,
y apagar toda tristeza que lleve al dolor.

Una varita mágica yo quisiera,
para hacer el día a día un estado mejor,
para aliviar la desdicha y la quimera,
y acceder al ánimo y no al rencor.

Una varita mágica yo quisiera,
que evitara palabras de desilusión,
que mirara al cielo y las estrellas,
y llenara al alma de pura impresión.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

EL TIEMPO

Voz: Beatriz Salas



El tiempo,
puede dañar o puede alejar,
puede cicatrizar heridas y curar,
puede salvar distancias y aunar,
puede en su sino, las cosas cambiar.

El tiempo,
es instante, erróneo o fugaz,
la delicadeza o la inquietud vital,
el desasosiego por llegar a la paz,
la tibieza del momento y el lugar.

El tiempo,
nada más en un segundo su caminar,
nada más el instante su cambiar,
nada más rápido que el susurrar,
o tanto más lento que el esperar.

El tiempo,
¡extraño, querido y temido!,
¿para qué contigo en ti
¿para qué vagar en un principio,
si todo tiene por siempre final?.

El tiempo,
tan imprevisto, tan querido,
tiempo para pensar y meditar,
tiempo para sufrir y remediar,
tiempo para ... ¡no mirar atrás!,
tiempo para... ¡vivir y comenzar!.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

29 de abril de 2013

CUANDO LA VIDA EXISTTE


No hay tiempo que perder,
ni palabras que dejar,
ni deseos que anhelar,
ni sospechas que temer.

 No hay silencio que ocultar,
ni miradas que desechar,
ni frutos que no probar,
ni diálogos sin un mirar.

 No hay paciencia que asumir,
ni lágrimas que dejen su pasar,
ni dolor que se pueda doblegar,
ni argumento de un negar.

 No hay corazón sin un amar,
ni goce que sepa despreciar,
ni ilusión que no sea llegar,
ni llegada sin meta apreciar.

 No hay gracia sin despertar,
ni sol que no desee brillar,
ni aliento que desperdiciar,
ni fragancia ni tacto sin usar.

 No hay suspiro sin cambiar,
ni don si no se intenta esperar,
ni espera sin ayuda de algo lograr,
ni valor sin fuerza para volar.

 Hay vida si se desea desatar,
si por crecer se desliga un cantar,
si por temor se olvida un mejor soñar,
si ... si en la verdad espera la claridad.

 Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

28 de abril de 2013

BEATRIZ Y LA INSEGURIDAD


Voz: Beatriz Salas

Producción: http://beatrizsalas10.blogspot.com/
BEATRIZ Y LA INSEGURIDAD

Sí, yo soy Beatriz, una niña insegura,
que duda, que pide, que grita, que lucha,
una niña rubia, guapa y que pocos entienden,
una niña grande, sí, pero pequeña y frágil,
una niña dubitativa, que necesita como todos,
amor, cariño y mucha, mucha ternura.

Sí, yo soy Beatriz, una niña risueña y frágil,
alguien muy delicado y que puede romperse,
alguien que sufre quizás, pero que no se detiene,
alguien sin miedos, porque la valentía se adquiere,
una niña que busca como todas la niñas,
una amistad para toda la vida, dulce y sin malicias.

Yo soy Beatriz, una niña que desea compañía,
que camina libre por el sendero de la alegría,
que sueña, que se detiene en algún momento,
pero sigue con alegría porque soledad no quiere,
alguien que busca el arrimo de esa madre,
que con amor y pasión engendró un día,
ese ser que rebosa y vibra esperanza y alegría.

Beatriz pensaba en qué pedir a sus Reyes,
mas nada le hacía falta más los Reyes, ¿la miraban?.
Sí, sabían que Beatriz era una niña buena,
y tras esa indecisión algún sueño o anhelo se hallaba.
Y tras esa cara tan hermosa alguna reacción dormitaba.
Pero esa niña no decía lo que en su corazón anidaba.

Sin ella saberlo sus Reyes sus regalos entregaban,
mas ella llena de júbilo encantada y hermosa estaba,
esperando quizás nada pero con la seguridad que llegaban,
pues su corazón tan puro nada de malo se hallaba,
mas tal vez incomprensión y falta de ternura,
mientras en su despertar, ella, tan chica,
de emociones y de sueños su caminar continuaba,
sin esperar grandes regalos, esperando tal vez una mirada.

¡Beatriz, hermosa y guapa, lanzábase de la cama,
a ver los regalos que los Magos habían dejado!,
mientras, con su sonrisa, ella tan sólo amor quería,
y los Magos, sin dudarlo, no se dejaron de mostrarle,
que el sol y la luna no dejaban de acompañarla,
mientras las estrellas su luz y calor le ayudaban.

Todo cuanto Beatriz dudaba, se hacía fuerte y continuaba,
por ese lugar tan soñado que para ella era,
el camino de la compañía y la certeza de que alguien la miraba,
mas la sinceridad y la voluntad con ella eran su eco,
pues la lejanía y la falsedad a ella no le hacían gracia,
mas su mirada seguía firma en ese paso que siempre daba.

Beatriz, ¡no tengas miedo!, le decía su voz interior,
pero la niña siempre su temor demostraba,
temor a que alguien hiriese, ese corazón tan tierno,
que esa preciosa niña, tan alto y alto engalanaba.
La niña no quería nada que pudiese comprarse,
mas era algo que nada ni nadie pudiera obligarse,
mas es en ese corazón tan tierno y bueno,
que Beatriz, necesitaba que alguien se acercase.

Por fin Beatriz, se dio cuenta de que su sueño,
se haría realidad a lo largo del tiempo,
que tal vez la ilusión jamás se acabase,
y que en su corazón tan pequeño y hermoso,
había algo más que fantasía y algo sospechoso,
había algo que no todos los niños se dan cuenta,
y es el cariño y el amor que cada día despiertan.

 Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

27 de abril de 2013

QUIZÁS, TAL VEZ...


Voz: Beatriz Salas



QUIZÁS, TAL VEZ...

Quizás no sea más que un simple suspiro,
o tal vez el fuego que nace en mis entrañas,
o tal vez el deseo de algo que jamás tengo,
o quizás, el anhelo a dejar lo que ya no quiero.

Quizás sea el miedo a dar un paso de nuevo,
a elegir, a probar, a dejar lo ya conocido,
a, tal vez, vivir lo que jamás haya vivido,
o a dejar un pasado que jamás haya preferido.

Quizás no sea más que el deseo de equilibrio,
o tal vez la necesidad de sentir lo no sentido,
de alcanzar murallas que jamás haya visto,
o de aunar pasado y presente con gran tino.

Quizás sea la esperanza que jamás he tenido,
el valor, la confianza, la claridad, el destino,
o, tal vez, admitir que la vida tiene su sino,
o a eliminar el pasado que ya no tiene sitio.

Quizás, no sea más que el placer no elegido,
o tal vez la reverberación de algo indefinido,
o tal vez la conciencia de que existe camino,
o de alzar las alas que jamás había permitido.

Quizás, sea el avance hacía lo desconocido,
la prueba, el error, la duda de lo adquirido,
o, tal vez, la lucha hacia algo muy relativo,
o a dejar de lado todo aquello tan permitido.

Quizás, no sea más que probar lo prohibido,
o tal vez llegar a puerto para obtener cobijo,
o, tal vez temor al error, a caer sin aviso,
o de alcanzar con certeza un simple objetivo.

Quizás, sea la pureza del corazón reprimido,
la ternura, el amor, la conciencia de lo sufrido,
o, tal vez, comenzar a sanar el interior herido,
o de hacer reaccionar el pensamiento adquirido.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

25 de abril de 2013

CONCIENCIA


Necesito la fuerza del universo para poder volar;
mis alas mantengo pegadas por no saber despegar;
mi miedo es continuo pues temo siempre hacer mal;
mas tome la decisión que tome la conciencia sufrirá.

Quizás el tiempo borre heridas y el perdón surgirá;
mas el ahora es lo que importa y hoy sufro sin parar;
y no sé qué camino tomar para por fin estar en paz;
pues es difícil la respuesta cuando soy yo y no más.

Abrí los ojos por un tiempo y no supe reaccionar;
mas ahora es el momento para salir o quedarme atrás;
pues hasta este momento no he sabido vida valorar;
y ahora, por fin, la salida puede ser algo normal.

Mas me acompaña la tristeza, pues mi vuelo puede dañar;
mas siempre tendré conciencia intranquila sin parar;
mas puedo cometer errores pero jamás deseo dañar;
y, un paso hacia adelante, puede ser o no la libertad.

Es posible no pueda elegir cuando algo te toca dejar;
cuando un vínculo inmenso no puedes sin más soltar;
cuando mi ausencia puede ser dañina y no perdonar;
y, un paso al frente, puede ser o no perjudicial.

Ya no sé lo que deseo mas si lo deseo no puedo anhelar;
ya que mi vida es un fracaso si dejo a un lado mi andar;
pero el dolor que me produce hacer daño con gran pesar,
hace que frene y me aquiete sin saber a dónde llegar.

Necesito sosiego, quizás un intermedio sin más;
tiempo sin hacer nada, sin ni siquiera pensar ni soñar;
mas no preciso de prisas, calma en mi oscuridad;
pues tal vez en algún momento, no sé cuando, claridad.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

23 de abril de 2013

TIEMPO


Tiempo para vivir, para soñar;
para fantasías hacer realidad;
para mejorar aquellos defectos,
que nos hacen vivir con dificultad.

Tiempo para sentir, para desear;
para armonías y sones escuchar;
para derrotar todos los miedos,
que nos llenan de total oscuridad.

Tiempo para creer, para desfallecer;
para confiar en el perdón y lealtad;
para empezar el día sin tapujos,
que nos pesen sin ver la claridad.

Tiempo para crecer, para amar;
para ausencias poder acortar;
para silenciar suspiros y lamentos,
que nos provocan gran inseguridad.

Tiempo para comprender, ver;
para lecciones ver con sinceridad;
para reconocer aquellos esfuerzos,
que nos dejan huella en la eternidad.

Tiempo para retener, para dar;
para caminos y metas poder alcanzar;
para desprender angustias y recuerdos,
que nos apartan de la vida su infinidad.

Tiempo para esconder, para pensar;
para meditar los pasos a realizar;
para agotar esperanzas y esfuerzos,
que nos ayudan cada día en la intimidad.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

22 de abril de 2013

INQUIETUD


Cuando las ideas eran claras y no se toman decisiones,
cuando dejar pasar es solución y no se implica en nada,
cuando se paraliza la mente y no se sabe qué paso dar,
cuando algún motivo es laguna y nada se sabe dominar,
cuando se pierde la ilusión por no atreverse a volar,
cuando las caricias han sido reales y se dejan de notar,
cuando la confusión es la norma y nada se sabe manejar,
cuando se siente confianza y daño no se desea provocar,
cuando la sensibilidad domina y nadie te puede ayudar,
cuando el valor falla y la derrota es quien va a ganar,
cuando se fracasa por no saber las alas despegar,
cuando el frío entra en el cuerpo por luz oscura entrar,
cuando la senda era clara y por temor no se desea tomar,
cuando el arrimo, la confianza, la amistad han tenido lugar,
cuando sientes que fallas a una amiga por no saber afrontar,
cuando la debilidad es tu sino y no marcas tu pasar,
cuando al frente está tu meta y no la puedes alcanzar,
cuando bajo la mirada sólo existe tristeza y ningún pensar,
cuando se detiene el paso por no saber a dónde pasar,
cuando alguna mano se te tiende y temor a tú fallar,
cuando es el corazón quien no sabe dónde está su hogar,
cuando se tiene compañía pero sólo se encuentra sin cesar,
cuando en la distancia y sin motivo, la soledad deja su lugar,
cuando la tibieza se nota y de repente el hielo marca su andar,

entonces ... es mejor no decir nada, no pensar o quizás luchar;
entonces ... es mejor apartarse para no crear ningún mal;
entonces ... la intuición y el impulso no cesan y se llega a errar;
entonces ... el corazón late deprisa, muy deprisa ... ¡a galopar!;
y entonces ... ¡el pensar no cesa pues no se deja de inquietar!;
mas ¡cuánto daño se hace cuando se deja algo para mejorar!.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

20 de abril de 2013

LINEA CONTINUA



Ya no soy la que era indudablemente. 
Los años han pasado; no soy niña, ni adolescente. 
Soy persona madura.
Sin embargo, el transcurso de mi vida es una línea contínua. 
Nada ha cambiado. ¿Cómo he vivido?. ¿Qué he hecho yo para que sea tan continua, tan sumamente rutinaria mi existencia?.
Quizás el hecho de no hacer nada, el hecho de haber simplemente existido, que no vivido.
El pasado ya no puede volver. Y eso me irrita, me hace sentirme deprimida. 
Mi presente es inútil. 
Soy demasiado mayor para comenzar, para querer saber, para aprender, para empezar a vivir.
Soy demasiado mayor, sí, eso es evidente. Y ojalá me durmiera para no despertar nunca más.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

16 de abril de 2013

COSAS DE LA VIDA





El sol naciente marca el horizonte del mar,
allá donde la belleza y ternura gozan de la paz;
mientras en el ocaso del día el monte guía su caminar,
allá donde la soledad y la ternura muestran su andar.

La tierra  está vigilada por un infinito azul fugaz,
allá donde las estrellas y la plenitud dan inmensidad;
mientras las nubes grises aparecen sin apenas avisar,
ensombreciendo el día pero no así el corazón su palpitar.

La vida pasa con la alegría o tristeza de su despertar,
allá donde los sentimientos dejan paso a la voluntad;
mientras el pensamiento sereno o agitado pasa sin cesar,
y el corazón palpita no importa con cuanta velocidad.

El presente es algo que se aprovecha o se va,
allá donde nuestra conciencia y alma hacen su brillar;
mientras en su andar el tiempo deja huellas sin esperar,
y en cada instante las sensaciones no dejan de sonar.

El deseo es algo que proyecto o no da lugar,
allá donde la ilusión favorece el poder o no interpretar;
mientras la realidad fría y cruda  hace el reaccionar,
dejando de lado la fantasía pero no la verdadera realidad.

La ternura es algo que se lleva o no se va,
allá donde el corazón no entiende de ninguna edad;
mientras la duda aparece sin querer su paso dejar,
y en cada suspiro el amor y el cariño nos dejar su pasar.

El corazón es un órgano que se cuida o no responde ya,
allá donde temores o fuerzas dan lugar a su despertar;
mientras la dicha subyace al sentir de nuevo su palpitar,
albergando en él, en cada respiro, un nuevo despertar.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

11 de abril de 2013

EN EL SILENCIO


No quiero tener que depender de nadie,
alejar penas y sentir que puedo avanzar,
llenar de alegría las vidas,
y dejar a un lado el dolor y la autocompasión.

En un mundo en que la esperanza tiembla,
en el que los valores son una decisión,
en el que tal vez la marcha sea cauta,
pensar sea solamente ocasión,
y comprender el otro sea ilusión.

En una presteza que sea no sólo buena,
en que la voluntad sea el guión,
en que el ideal sea la carta abierta,
en el que el deseo forme parte del color,
y ocupar un lugar en el mundo con pasión.

En una tarea que se desea sea acabada,
en cuyo objetivo se pone toda ilusión,
en cuyo término sea el principio de victoria,
en cuya puesta en marcha sea valorada,
y pensar que el dejar no es cosa estropeada.

No quiero entretener el deseo en algo pasajero,
crear alegría y seguir siempre de guía,
respetar el empeño y empujar el proyecto,
evitar torpezas y elegir sin pretexto,
y solucionar dudas y apagar el fuego.

En una vida que fue solo algo nada bello,
en que el paisaje formaba sólo algo pasajero,
en que los colores no eran nada concreto,
en que la confianza carecía de sustento,
Y aprender de cada instante y darle su premio.

No, no creo en una vida apagada y sin deseo,
creo que sólo nos pertenece lo que nos hallemos,
el porvenir no es nada que sea inquieto,
el pasado dejó sus pasos y entró en el silencio,
 mas es ahora cuando soy yo y me hallo en el reflejo.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester



10 de abril de 2013

NO HAY RECUERDOS EN MI VIDA



No hay recuerdos en mi vida,
tan solo el presente que se me destina,
esperando tal vez, pero avanzando,
caminando por la senda de la esperanza.

No hay recuerdos en mi vida,
tan solo el momento que vivo cada día,
el ayer que quizás a lo mejor me tortura,
y que mañana podrá ser o no mejor fortuna.

No hay recuerdos en mi vida,
tan solo el sentir de mi palpitar sin prisa,
comenzando a volar en la inmensidad divina,
tratando de entender el sentido de mi rutina.

No hay recuerdos en mi vida,
tan solo una línea continua sin penas ni alegrías,
sintiendo el calor del sol y la palabra amiga,
y que hoy desea y siente que el amor abriga.

No hay recuerdos en mi vida,
tan solo el temor que tanto me limita,
el dolor de no ser lo suficientemente alegría,
y que, con mis limitaciones, intento nueva guía.

No hay recuerdos en mi vida, no,
tal vez porque la vida sea sólo pura rutina,
por no haber aprovechado un minuto del día,
tal vez porque la ignorancia era quien sonreía.

No hay recuerdos en mi vida, no,
no hay importancia ni sosiego que yo siga,
hay proyectos ahora, sí, hay deseos,
de que la vida sea algo más que una cosa fría.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester