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30 de diciembre de 2013

EXISTENCIA




 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



Hay momentos en los que no olvidar;
otros, en los que es mejor no recordar;
otros, abrigados de esperanza e ilusión;
otros, donde no saber dónde caminar.
Hay silencios en que, mejor, silenciar;
sones que arriban para mejor iluminar;
sensaciones que se tienen sin pensar;
cambios, errores, tal vez, para parar.
Hay paradas que, quizás, puedan durar;
caminos que no llevan a lugar alguno;
lugares que se ignora y es vital mirar;
sentimientos que no se pueden evitar.
Hay esperanza cuando se quiere sanar;
obstáculos en todas partes,  sin variar;
dificultades que se trata de salvar;
distancias que dejan huella sin anunciar.
Hay sucesos que ocurren sin esperar;
apariencias que desaparecen sin hallar;
ilusiones que se esfuman sin desear;
realidades y no utopías para reaccionar.
Hay sueños que, quizás, mejor apartar;
perjuicios que, tal vez, se pueden aliviar;
palabras que no se pueden escuchar;
deseos que se persiguen para cambiar.
Hay motivos para aprender y amar;
tiempo para reflexionar y desesperar;
novedades que pueden hacer reaccionar;
hábitos que, quizás, es preciso dejar.
Hay ocasiones que se han de aprovechar;
reflejos de la vida que hay que estimar;
errores cometidos que hay que subsanar;
corazones solitarios que hay que iluminar.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

 

 

25 de diciembre de 2013

ESTRELLA DE NAVIDAD



Tal vez sea la estrella de Navidad quien me haya hecho escribir,
quien me una junto a vosotros en una día como hoy,
quien, en el fondo de mi alma, me haga expresar lo que hay en mi corazón.
Tan sólo deseo agradecer las muestras de vuestro cariño,
el cariño que siento por acercarme a vosotros,
Tal vez, no escriba a menudo, o no escriba, no importa.
¡Es tan fuerte la grandeza de vuestras palabras, vuestro cariño!
¡Deseo tanto tener alegría, cosas buenas que expresar!
Es posible que mi corazón ahora esté frío, tal vez, no sé;
no sé hacia dónde me dirijo ni qué de hacer para hacer bien.
Es posible, que esa estrella de Navidad, me haya iluminado,
y ojalá vuelva a tener las ganas de escribir con las que lo hacía.
Quizás ya no sea la misma, o sí, no sé, pero en todo caso,
deseo de todo corazón vuestra salud y vuestro bienestar.
Y, aunque no esté a vuestro lado físicamente,
aunque no os conozca personalmente,
hay algo que nos une sin saber porqué.
Tengo muchísimo que agradeceos y nada tengo que ofrecer.
Quizás, mi corazón ahora vacío, se llene de ilusión,
y me guíe para volver a escribir como lo hacía,
para comunicarme como lo hacía,
y para volver a tener la confianza que perdí.
Poco a poco, intento hacer cada día mejor,
ser mejor persona, enmendar los errores cometidos.
Sólo espero y deseo no cometer tantos fallos,
y aprender de los cometidos, que tanto me cuesta.
Sé que tengo carezco de escasas virtudes,
pero si de algo no carezco es del agradecimiento
y de las ganas de que tengáis un estupendo presente.

Gracias por vuestros mensajes y por estar a mi lado.

Besos. Rosa.