Seguidores

22 de junio de 2014

IMAGINÉ


Imaginé una vida con sentido:
con humanidad, sin rechazo;
la que conlleva la esperanza;
ésa de sólo palabras hallada.
Imaginé a personas honradas:
quienes con plena sinceridad,
lo hacen con acciones dadas;
alejadas de cualquier maldad.
Imaginé la necesaria amistad:
la que todo humano necesita;
cuando la confianza significa;
ésa que el tiempo fortifica.
Imaginé una realidad sencilla:
tan sólo igual en comunicación;
pues, cada cual, tiene su valor;
y el cariño, siempre precisa.
¡Pena es que sólo imaginación!
La realidad .... todo muestra:
que humanidad, para algunos;
confianza ... malo pronunciar;
sinceridad ... ¿dónde hallar?;
comunicación ... inexistente;
el valor, ¿de dónde sacar,
si nada se es para los demás?;
y el cariño, la amistad, ....,
algo que nadie puede obligar.
Puedo imaginar, sí, ...;
pero la realidad, no es otra,
que el tiempo dejar pasar,
con tristeza e inseguridad.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballest

21 de junio de 2014

ME ABANDONO










Me abandono, sí:
cuando nada tiene interés alguno;
cuando el aire es sólo existencia;
cuando el corazón, frío, inseguro;
cuando el tiempo es sólo angustia.
Me abandono, sí:
en una vida con presente inmundo;
en una sociedad sin cabida alguna;
en una realidad fría y sin motivo;
en una madurez sólo ya inoportuna.
Me abandono, sí:
ante el dolor y sin nada a realizar;
ante esa esperanza nunca notada;
ante la soledad, que siempre notar;
ante ese silencio absurdo hallado,
Me abandono, sí:
con fundamento, pues nadie ser;
con argumento, sin nada conocer;
con tristeza,  pues mentira hallar;
con decisión, sin voluntad tener.
Me abandono, sí;
porque sin nada ser, ¿qué querer?;
porque sin respuesta, ¿qué perder?;
porque sin humanidad, ¿qué hallar?;
porque sin valor, ¿a dónde llegar?
Me abandono, sí;
sin dudarlo, sin retorno, sin mirar;
me abandono, ..., con gran desaire;
...., por una vida sin camino hallar;
..., una vida, ...., eso, ..., para nadie.
Me abandono, sí;
sin equívoco, con valor y decisión;
ante una vida sin sentido alguno;
.... sin confianza ... sin inclusión;
...  sin ni ser momento inoportuno.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester.

9 de junio de 2014

CONVICCION


Ni tan siquiera una palabra;
ni un gesto ni una acción;
nada que rompa fronteras,
que abrace por fin ilusión.
No hay esperanza fingida,
ni recreo en una emoción;
nada que al alma apacigüe,
que al corazón pena retire.
Ni tan siquiera una verdad;
ni instante para recordar;
nada que la oscuridad vea,
que deje la realidad ciega.
No hay dicha sin serenidad;
ni bienestar tras un errar;
nada que salve las barreras,
que deje camino para andar.
Ni tan siquiera ya el dudar;
ni un reflejo de algo sanar;
nada que a los ojos permita,
otra visión del día admita.
No ... no hay vida sin acción;
tan sólo existir, sobrevivir;
tan solo una sola sensación:
dejar de vivir con convicción.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester


1 de junio de 2014

SIN ESPERA


¡Pasa el tiempo! Quizás demasiado rápido, quizás demasiado deprisa. Aprovecharlo es la mejor medicina, el gran premio que se le puede ofrecer a quien nos dio la vida.
¡Dichosa toda persona que aprovecha cada instante de la misma!
Está claro que nuestro paso por el mundo no es un camino de rosas fácilmente superable: que hay dificultades, necesidades, impedimentos; pero hay algo que sí puede existir en cada ser: las ganas de vivir. Con esto se puede, imagino, intentar salvar cualquier barrera que no deje disfrutar el día a día.
Cada cual tiene una visión de la vida tan diferente que ha de superar o seguir.
No existen palabras ni acciones que proporcionen esas ganas por vivir: eso es algo que lleva uno mismo dentro de sí; sin causa, sin fundamento, pero cada cual lleva su sello de vida.
Y ... sin deseos de continuar viviendo, nada tiene fundamento, nada se desea, nada tiene su sentido.
No dejo de admirar a las personas con proyectos para superar, con alegría, ..., ¡aprovechando cada instante que les da la vida!
¿Qué motiva vivir? Cuando pasan días, semanas, años, ..., simplemente dejándolos pasar, existiendo, únicamente despertando sin gana ninguna porque otro día sin sentido alguno vuelve a nacer, simplemente sintiendo el dolor y la angustia que constantemente existe.
¿Qué mueve desistir? La desesperanza, las acciones realizadas equivocadamente una y otra vez, la pérdida de voluntad, la desconfianza y todo ello junto a una falta quizás de olvido por algo que ocurrió.
Lo que está claro que vivir implica sufrir, tanto para algo alcanzar como el presente soportar.
Cada cual valora la vida según su realidad: ¡felicidades a toda aquella persona que desea disfrutarla tanto en la calma como en la tempestad!

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester.