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31 de agosto de 2014

LIBRE ES ...



Libre es quien se acepta a sí mismo,
quien no espera tras su bondad dar,
quien quiere sin amor alguno recibido,
quien hace de la sinceridad un mar,
quien busca crecer allá en lo profundo,
quien no juzga por su simple mirar,
quien deja más allá el negar rotundo.
Libre es quien admite a cada cual,
sin añadir ni deteriorar rasgo alguno,
con la paciencia en momento oportuno,
sin fingir ni poner máscara casual,
con el perdón de un momento vivido,
sin retener rencor de aquello surgido,
con el deseo de un cambio habitual.
Libre es quien se hace responsable,
quien deja al otro libre de su mal,
quien asume error que siempre nace,
quien aprende del error sin igual,
quien es y deja ser en cada instante,
quien toma una decisión al final,
quien hace bello su paso constante.
Libre es quien rechaza la maldad,
sin ningún tipo de dilema que tratar,
con firmeza y una gran seguridad,
sin reproches ni conciencia utilizar,
con la sencillez que da la humidad,
sin  el coste mas que al alma sana,
con el brillo de la serenidad lograr.
Libre es quien ve cada oportunidad,
quien valora las cosas por su pasar,
quien intenta para haber finalidad,
quien se enriquece al poder enseñar,
quien deja huella por una casualidad.
Libre es ... quien se identifica a sí...
... quien precisa la vida  ... y ... quien,
... sin saberlo, es precisa su vida en sí.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

27 de agosto de 2014

UN AÑO MÁS



Durante este año, he aprendido a errar;
a tener cariño, sin a cambio nada esperar;
a perder amigas, a quien pudiera dañar;
a llevar el silencio mejor que herida sanar;
a mostrar cómo era, sin peligro del mal;
a cerrar el corazón, para mejor razonar;
a aceptar mi ser, en un universo total.
Durante este año, tristeza por confiar;
heridas que trataban siempre de sanar;
utopías que avasallaron sin nada limitar;
perjuicios más que beneficios al acabar;
realidades que chocaban con un soñar;
sueños que todavía pueden ser verdad;
personas que siempre harán por ayudar.
Durante este mi año, perdí en el camino;
de mi lado se fue todo aquel que quiso;
mas mucha pena por tomar tanto cariño;
mas ahora sé quién realmente mentido,
al no perdonar errores de lo acontecido;
y, aun cuando ya el final de año vencido,
surge la esperanza de ver nuevo camino.
Durante este año, que hoy dejo atrás,
muchos sinsabores y casi nada esperar;
paciencia perdida y desconfianza mirar;
siendo un hábito el haber dejado llevar,
por la inseguridad y desconfianza atar;
impulsividad que ha hecho su ya dejar,
para poder, de alguna manera, mejorar.
Y durante este año, ... este día su final,
puedo con la cabeza alta pronunciar,
que renuncio iniciar un año sin cambios,
que acepto mi culpa y responsabilidad,
que inicio un camino de lucha sincera,
y que nada me impide cerrar una etapa,
que lleve, a la próxima, mejor bienestar,
y que, los que a mi lado se hallen, vivirán.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester




26 de agosto de 2014

ACEPTACION



Hoy, ante mí un nuevo día;
¿de qué depende su ilusión?:
tal vez, de fingir una alegría;
quizás, pensar que hay amor;
o, ¿por qué no la aceptación,
de que reflejo de la vida soy?
Si nada veo, oscuridad habrá;
si quietud, el tiempo su virtud;
si voluntad, a lugar su dicha;
si angustia, ni de lejos alegría;
si lamento, ningún haber nuevo;
si pasar sin buscar, nada hallar.
Si acepto cada error, su valor;
aceptando el miedo, su ocasión;
aceptando mi ira, gran sosiego;
aceptando la ineptitud, quietud;
aceptando diferencias, la calma;
aceptando confianza, la ilusión;
aceptando mi identidad, tal cual,
acepto la vida, con toda verdad.
Nadie por mí, puede su aceptar;
nadie más que yo, su despertar;
nadie, su ilusión en mí suscitar,
si no soy yo misma su valor dar;
pues  nadie es realmente igual:
irrepetible y única en su pasar.
Nada hay como aceptar la vida,
que se nos dio sin nada esperar;
nada hay como aceptar renuncia,
a este universo desear olvidar;
pues solamente aceptando la vida,
se renuncia a una angustia vital;
y solamente aceptando cada día,
se renuncia a diariamente pasar,
aprovechando en cada instante,
para aceptar a cada paso sumar.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

4 de agosto de 2014

ESTOY EN LA TIERRA



Estoy en esta tierra,
vagando por caminos insólitos,
intentando vivir y no existir,
tratando de enmendar errores,
que no me hacen bien seguir,
No son ideales lo que busco,
ni refugios a dónde poder ir,
no son palabras lo que anhelo,
sino acciones sin nada fingir,
estabilidad y confianza sentir.
Es tiempo de cambiar rumbos,
aquellos que nada dieron de sí,
tiempo de tomar las riendas,
de esa vida que hay que vivir,
aunque nada se trate de asumir.
Sombras que aparecen,
albergando quietud y soledad,
reflejando un caminar nuevo,
cesando al mirar hacia atrás,
estado puro de cada paso dar.
Y el silencio bien organizado,
junto a la voluntad de cambiar,
la confianza junto a la voluntad,
no importa el miedo sino llegar,
ante la recaída, su oportunidad.
Soñar no es nada malo,
pero la realidad mejor tratar,
el futuro incierto se presenta,
el pasado nada ya que realizar,
mas ahora todo ideal se intenta.
Estoy en la tierra,
ni es sueño ni el ayer sueña,
rozando la sensibilidad de vida,
sintiendo palpitar el corazón,
que alberga su ritmo sin prisa.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester


3 de agosto de 2014

IMAGINANDO AMOR



¡Debe ser grande el amor!,
aquel que roza la piel y los labios,
el que nutre de belleza la vida,
aquel que no deja tristeza ni llanto,
ése que no se olvida y queda intacto.

¡Debe ser hermoso el amor!
cuando deja al corazón flotando,
el que nada debe temer sintiendo,
aquel cuyo camino se halla probando,
ése que está más allá de lo entregado.

¡Debe ser silencioso el amor!
aquel cuyos cuerpos quedan fusionados,
el que hace encender la sangre que corre,
aquel cuyo rastro no se va jamás olvidando,
ése que fluye entre dos corazones palpitando.

¡Debe ser  sublime el amor!
cuando la pasión llega dándose las manos,
el que no enfría sino hace arder encantos,
aquel cuyo medio es fuego sin ser apagado,
ése que hace nacer el placer sin obstáculos.

¡Qué emocionante debe ser el amor, sí!
aquel que hace estremecer el cuerpo sin ocultarlo,
el que no es artificial sino natural al máximo,
el que sana heridas y llena al corazón de encanto,
ése que se espera en un instante sin ser programado.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

1 de agosto de 2014

DESPIERTA



Abro los ojos, y me pregunto ¿quién soy?
hacia dónde me dirijo, en qué lugar estoy;
sin interés ni proyecto mas que mejorar,
ser mejor persona, no volver a empeorar;
no caer en trampa alguna, sin estabilidad;
alzar la mirada y ... ¡no dejar la voluntad!
Palabras que pueden tal vez, ser verdad;
aferrarse a cualquier cosa para continuar;
sentir un vacío inmenso de derrota total;
perder el miedo, quizás  ideal a alcanzar;
existir,  sin esperanza, solo por aguantar.
Abro las manos, ¿para poder quizás dar?
¿Qué dar tras un alma desacorde y átona,
que nada puede ofrecer en su oscuridad?
¿Qué son las manos sino una oportunidad?
¿Acaso ofrecerlas mejor que esconderlas?
Paso los años sin comprender un instante;
cerrando los ojos y añorando un presente;
sin esperar nada, sin dejar rastro alguno;
incógnito pasar lejos de avance oportuno;
sin huella ni recuerdo que dejar al futuro.
He caminado por sendas muy polvorientas,
tomado rumbos equivocados e inseguros,
cayendo sin saber levantar por el miedo,
incertidumbre,  incapacidad, desasosiego,
confiando sin acertar, fingiendo acierto,
mas cerrando puertas que daño hicieron.
Y cerrando el corazón, ..., ¡hermético!;
que nada siente, a pedazos ya inmensos;
sintiendo sus latidos y su vacío completo,
preguntándome si aun hoy, algo siento;
mas el dolor y la insensibilidad , ciertos.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester