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21 de febrero de 2015

CARTA A UNA INEPTA CONFIADA



Esta carta está dirigida a mí misma, a una persona que no sabe nada, que no entiende nada y que es una inepta confiada.
¿Por qué confía? Por su propia ineptitud y necesidad.
Hace ya medio año decidí no volver a terapia alguna dado que no confío en ellas e impulsada por el psiquiatra (al que ni acudo ni acudiré jamás) pues me impulsé a retomar, una vez más en mi vida, otra terapia. ¿Con quién me preguntaba? Si en nadie confío, pues no confío en mí misma, si no deseo nada de la vida, si me han tirado de las consultas por mi mal comportamiento ….
Así fue como, mediante internet, conocí a un gran terapeuta. No puedo negar su valía y su gran interés tenido hasta ahora. Y digo hasta hace dos semanas desde donde cometí el tremendo error de, en muy malas maneras, exponerle lo que pensaba. Y claro, los terapeutas no hay que olvidar que son los expertos, los perfectos, no pueden cometer errores. A partir de ahí para mí ha sido un verdadero infierno pues me castigó sin responder a nada.
Me parece estupenda su decisión para su bienestar. Mi pregunta lógica es: ante un problema, ¿todo terapeuta te echa? ¿se esconde? ¿no responde ni quiere saber de ti?
Si fuera la primera vez, pues lo comprendería, pero no es el caso.
Está claro que, tras muchísima promesa de no dejarme pues no cuento con nadie para hablar de todo esto, con NADIE, te dejan y se quedan tan tranquilos.
Por mi parte, ya puede decirme vamos a retomar, porque a mí se me han ido las ganas, he regredido una barbaridad y me vuelvo a considerar la persona más malvada del mundo.
No importa, importa lo que un terapeuta experto determine o lo que determine un psiquiatra.
Por mi parte se acabaron terapias y medicaciones que lo único que me han hecho es DAÑO.

¿Soy inepta? Total ¿He sido confiada? Total ¿Me ha gustado alguna vez algo de esta vida? Nunca
¿Me ilusiona algo? NO ¿Busco amistades? NO
Tan solo busco mi sosiego, que nadie me engañe, que nadie trate de ayudarme, que nadie me hable, que nadie me diga que está a mi lado y me trate después peor que a un perro.

Que soy mala persona, lo sé, por eso creí acudir a terapia, con voluntad no obligada. Que ya no confiaba en volver: cierto. Y lo hice. Y confié: resultado… pésimo: otra persona que vuelve a dejarme. Y ¿alguien sabe lo que cuesta esto de reponerse, esa confianza depositada, esa soledad, ese aislamiento añadido? Nadie, absolutamente nadie.

Y si tan mal te encuentras, pues llamas al 112, que para eso están, según ellos. ¡¡Muy buen consejo y muy muy muy común!!!

No esta inepta no precisa de terapias (que sí, la precisa) que la tiren como un perro porque su maldad involuntaria le pueda.
Evidentemente, no soy amiga, ni hermana, ni hija, ni nada. Soy solo algo que todavía tiene que existir, no vivir. Siempre es lo que he hecho, existir.
Y nadie, absolutamente nadie, se ha interesado ni importado en cómo me hallo. A nadie le importa mi estado emocional. Solo castigo y tirarme a la calle. ¡Fuera! Que … ni para terapia sirves.

Con esta carta reflexiono que no vale la pena nada, que no vale la pena confiar, que el peor error que cometo es depositar la confianza para que luego me echen. Dicen que de los errores se aprende y yo, es todo lo contrario. Cada error supone uno mayor.

Continúo existiendo no porque me guste la vida, que la odio, odio estar en esta existencia que lo único que me proporciona es sufrimiento, ningún bienestar. Continúo, ¡ojalá fuera hasta este mismo momento!
Ningún valor para continuar y dejar este mundo. Ningún valor que me caracterice excepto la malvada persona que en mí se halla.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

7 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Muy bien escrito. A veces en parte es bueno hacerse preguntas aunque ninguna tenga respuesta. Ni tu misma. Saludos

Kasioles dijo...

Mi querida niña: Me has dejado pensando desde que terminé de leer tu carta, mal te tienes que sentir cuando estás tan distante de la realidad.
¿Cómo puedes decir que eres una inepta? ¿Cómo repites que no vales para nada?
Lo que te sucede en estos momentos, es que ves distorsionada la vida.
Me coges en mal momento, tengo que ir a comprar pues mañana tengo que preparar una gran comida, seremos más de quince y me tengo que ir poniendo las pilas.
Sabes que siempre me acuerdo de ti, que intento que veas luz en tu vida, que sé positivamente que eres una gran persona, de gran valía y con un corazón sensible que le duele que, otras gentes, no sepan comportarse como deberían.
Por desgracia, nosotras no podemos cambiar a la humanidad, ni la vida y las situaciones que nos toca vivir, pero sí podemos sacar fuerzas para afrontarlas, para fortalecernos con los errores que cometemos, para ir acumulando experiencias y resurgir airosas de tantas embestidas.
No olvides que tú puedes, quieres y debes, salir de esa agonía que te hace ver que todo es negro cuando el sol reluce cada día.
Quizás yo no sea la persona más apropiada para decírtelo, pero yo también pasé mis penas y aquí me tienes, trato de ayudar a una buena amiga.
Te dejo lo mejor de mí, mi corazón, mi abrazo y mi cariño de amiga.
Kasioles

Maria Rosa dijo...

Es muy fuerte tu carta. Me he quedado con la duda si tal vez es un texto surgido por algo que viste en otra persona. Pero si es a ti ha quién te refieres, te digo que estás equivocada. No eres inepta. Una persona de tu sensibilidad para la poesía no es inepta. A veces los seres que nos rodean nos ponen calificativos cuando no logran que opinemos como ellos.Según la lengua castellana;
INEPTO: No apto ni a propósito para algo.
2. adj. Necio o incapaz. U. t. c.

¿Te parece que si fueras así, escribirías como lo haces? No te descalifiques. No tienes obligación de pensar como los demás. Eres única, todos lo somos y nadie puede llamarnos ineptos, ni nosotros mismos. Todos servimos para muchas cosas, pero no para todas.
Rosa María; adelante y no te dejes embaucar por un Terapeuta que no te entiende. Nunca he visitado ni al psicólogo, no sé , si es bueno o malo, pero me guío por lo que pienso, siempre respetando y si no me respetan , me mando a mudar.

Un beso.

mariarosa.

Chelo dijo...

Es muy fuerte esa carta, no sé si solo es un ejercicio linguistico para publicar o son tus sentimientos de verdad.

Si son tus sentimientos, te diría el mejor terapeuta eres tu misma y a eso he llegado después de dar algunos tumbos entre unos y otros.

No soy terapeuta pero si te sirve hablar con alguien aqui estoy. Un abrazo.

María dijo...

Aysss preciosa no digas que no merece la pena nada y que odias la vida, y que te proporciona sufrimiento, me duele leerte eso y que te llames inepta, por favor, no digas eso, siento escalofríos al leerte, por favor, intenta ver el lado positivo de las cosas, verás como sí que hay cosas bellas por las que merece la pena vivir.

Un beso muy grande y hoy un abrazo.

Dulce dijo...

No se debe ser tan duro con uno mismo, ni en los peores momentos, aún cuando no se vea luz, porque siempre tenemos algo que dar y hacer, sino es por los demás, entonces que sea por uno mismo. Confianza en ti misma, en tus aptitudes, en tu fuerza, en que puedes, en que te mereces sonreír. Primero por ti, luego los demás.

Besos dulces.

Julio Dìaz-Escamilla dijo...

Has hecho bien en descalificarte, maltratarte y renunciar a ti, en ese momento. ¡Ahora a vivir! Y lo mejor, querida, es escribir, acata ese chispazo interno para tus reflexiones, tus "sinceramientos", tus opiniones y lo que deseas, porque al final y al cabo ¡es tu vida! Y, te resulte superficial e inconsistente ¡muchos te apreciamos! Un enorme abrazo.