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28 de febrero de 2015

CUANDO EL AMOR ES FUEGO



Perdí ese primer beso tan esperado,
esas manos acariciando mi sensualidad,
ese calor y estrés que surge por pasión,
ese cuerpo a cuerpo que se dejan llevar.
Anhelo ese calor cuando el frío llega,
esas manos, labios en mi piel desnuda,
esos gemidos que sin esperar salen,
esos deseos que llevan a algo sin razón.
No hay gota de silencio, ni de dolor,
tan solo dos cuerpos hallando el amor,
pechos que se erizan sintiendo el frescor
manos que acarician, sin ningún pudor.
No pierdo cada instante ni sensación,
el cuerpo es sabio, la razón tal vez no;
mas es seguro que grita un gran deseo,
de en unos brazos ser bien hallada,
de unos senos que desean caricias,
de una piel que desea roce es llama.
No pierdo el equilibrio por desear amar,
ni pierdo el amor por desear saciar,
ni pierdo el deseo momento aprovechar,
ni escapo de nada que no sea pura calma.
¡No! ¡Nada más hermoso que la entrega
de dos cuerpos que piel a piel buscan,
algo que ellos dos solamente esperan!
¡Sí! Ese beso que enciende gran fuego,
esas manos tocándose con todo respeto,
esa sensualidad resbalando en suspiro,
y el amor y el amar … sin ningún pudor,
¡a sentirlo y a disfrutar siempre de ello!


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

2 comentarios:

Dulce dijo...

Un muy bonito poema, me alegro te haya gustado mi regalo.

Besos dulces.

Julio Dìaz-Escamilla dijo...

¡A disfrutarlo, querida poeta! A dejarnos llevar por el llamado de la piel, la ardiente mirada, los suspiros y susurros, ¡nada mejor en la vida!
Besos.