Seguidores

7 de marzo de 2015

¿PARA QUÉ EXISTEN LOS TERAPEUTAS?



Este artículo lo escribe alguien que, desde años,  pide ayuda porque sabe que su funcionamiento, su pensar, su sentir, no es normal.
¡Qué bueno es para los terapeutas esto! ¡Coger a un paciente, prometerle que le acompaña, prometerle curación, prometerle que no se le deja, …, que no importa las terapias realizadas! ¡La persona que recibe estos mensajes se siente atraída a comenzarla, a seguirle, tanto más cuando le comunica que lleva años de trayectoria en terapia y aún así se le insiste en ayuda y acompañamiento!
¡Por favor, ojo con las promesas, con lo que se le propone! ¡Ojo con poner máscaras, fingir! ¡Para los terapeutas es demasiado fácil dejar a una persona, decirle (tras la confianza que éstea/ deposita)  ¿plantearle un distanciamiento tal que no se entienda, que el paciente nota desinterés, desilusión, desatención.
¿Por qué tanta mentira? ¿Para qué son las terapias?¿para utilizarla en beneficio de aprendizaje suyo y después adiós?
¿Por qué cuando se abre la verdadera llaga, el verdadero problema, cuando se abre la herida a la persona, se huye y se dice adiós?¿por qué se abren heridas que después no se sabe curar?
Por favor, como paciente que he sido durante años, la experiencia es la misma. Al llegar al fondo, lo que más trabajo supone, cuanto más implicación habría de haber … en todos los casos para exactamente igual: abandonado, distanciamiento, frialdad.
Y luego además, se quiere hacer ver que es el paciente quien abandona, quien desiste.
¡Basta! Señores y señoras terapeuta, si se desea ayudar, ayudar, pero ¡basta de fingir!
El paciente que acude a ustedes el alguien que no se halla nada nada bien. ¡No se puede jugar con él!

Ahora, amargada de haber caído de nuevo en otro terapeuta que parecía diferente, en quien me costó enormemente retomar una terapia por mi total desconfianza, vuelvo a vivir la misma historia.

Mi pregunta: ¿para qué existen las terapias? ¿Por qué se hace uno terapeuta?
Puedo asegurar que no es dolor el haber dejado dinero en terapias, es dolor inmenso de haber puesto la confianza en quien promete y luego no cumple.

Habla alguien totalmente desengañada, que sufre y que no ha sido más que un muñeco en una terapia a la que dudaba acudir. Está claro que no son dioses, pero sí PERSONAS y más que coger pacientes para ganar dinero, deberían plantearse o dejar de hablar promesas que luego no se cumplen o ni contestar, porque el palo, el dolor y daño que sufre el paciente ante el engaño es indescriptible.

¿Es justo y necesario este sufrimiento? ¿Les gusta a los terapeutas hacer sufrir?
A lo largo de mi vida, por desgracia mía, he invertido mucha confianza en las terapias, he dejado mi esfuerzo, dinero …, ¿para sufrir como sufro ahora?

Terapia supone para mí: engaño, fingimiento y dolor. 


1 comentario:

Juan dijo...

Después de leer tu mensaje te puedo decir que no todos los médicos somos iguales. En la facultad ya un profesor nos advirtió de que la mitad de lo que se explica en medicina es mentira, pero lo peor es que la otra mitad no es verdad. ? Qué hacer si uno tiene vocación de médico?