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5 de octubre de 2015

PALABRAS DE SINDEL: CONFIANZA








CONFIANZA Y CRECIMIENTO

Hallar confianza es lo más esperanzador que hay. La confianza se puede dar o se puede hallar. Se puede dar de una manera o en una medida y tomársela de otra forma o mesura; se puede dar confianza siempre y cuando se tenga con uno mismo.
¿Se necesita confiar? Desde mi punto de vista sí. Se necesita para tener seguridad si bien el primer paso es confiar en sí mismo. Confiar es querer, es dar, es recibir. Es dar un paso que rompa el aislamiento y la soledad. Es hallar la manera de tener esperanza, alegría, ilusión. Por ello tan importante es darla como recibirla. Darla supone abrirse, abrir el corazón, la sinceridad, el cariño, … Y ¡qué gran regalo recibir todo esto! ¡Qué placer y serenidad poder contar con ella!
¿En quién confiar? Confiar es muy sencillo cuando se precisa cariño, cuando la soledad o el aislamiento acechan, cuando se precisa amistad, cuando se abre el corazón. Y es muy sencillo en esta situación caer en la falsedad de la misma. Y … ¿cómo saber en quién hacerlo? A día de hoy, es algo que no sé pues la necesidad de hacerlo conlleva caer en la red de la falsedad y el engaño.
Por desgracia, sé qué es confiar y sentir que ha sido en vano. También es cierto que he dado confianza y después no he sabido o no he podido seguir dándola. Y es que … cuando los sentimientos se desbaratan, cuando el engaño toca la puerta, cuando uno se desprecia a sí mismo por carecer de esa llamada confianza, la realidad es que la palabra confianza se torna oscura y amarga.
Envidio a aquellas personas que pueden y saben en quién confiar, en vivir de lleno la confianza. Sí, las envidio. No lo niego. Confiar, para mí, es algo muy arriesgado, sí, demasiado; tal vez por mi falta de ella; tal vez porque la haya probado o utilizado sin beneficio alguno o más bien nociva para mi salud mental.
El riesgo de la confianza es la verdad o la mentira. Y siento que confiar es lo más bello de la vida pues abre las puertas a la esperanza, a la confidencialidad, a la seguridad, al intercambio de pensamientos, sentimientos e ideas.
Confiar supone aprender a perdonarse, a aprehender lo que la otra persona comete errores o falla; supone adentrarse en la sinceridad, en dejar de lado y lejana la mentira para que con la confianza se crezca como persona y se haga una humanidad más sana y honesta.
Evidentemente confiar se hace o no en función de cómo se aprecia la falsedad o mentira; pero no cabe duda que hacerlo supone un pilar esencial para la felicidad y el crecimiento personal.
Cuanto más confianza se dé y se halle, más humanidad y sociabilidad se podrá también experimentar.
Por último acabo esta reflexión con una cuestión, si la confianza nos permite hallar un crecimiento a nivel personal y de humanidad, ¿por qué no dirigirnos y proporcionarla sin temor a caer en círculo de la mentira y la  decepción?
Quizás, en muchas ocasiones, las desconfianza es dada por haber vivido en primera persona la voluntad y la entrega de la sinceridad y la honestidad y haber recibido la oscura mentira y la frialdad.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

18 comentarios:

Maruja dijo...

Gracias por dejar tu huella. Me gusta tu confianza. Feliz semana.

Kasioles dijo...

Querida amiga: No sé que alegría será mayor, si la tuya al comprobar que he regresado, o la mía al ver que estar de nuevo escribiendo, participando, recibiendo cariños que te los tienes bien merecidos.
Sabes lo mucho que vales, que lo puedes hacer y, como muestra, no hay más que leer tu entrada, las letras se han hecho para ti.
Te dejo cariños en un abrazo muy especial.
Kasioles

BEATRIZ dijo...

Somos una especie complicada, no hay de otra. Confiar en una sociedad donde los humanos tienen que cuidarse unos de otros, en lugar de cuidarse unos a otros, es dificil. Pero la confianza interior, es parte de sentirse feliz con uno mismo, e irradiar esa felicidad puede cambiar el panorama del mundo.

Buena reflexión.

Ilesin dijo...

Cuando a nuestro alrededor sentimos la confianza de quienes nos rodean, crecemos internamente, todo se ve mejor y las posibilidades de seguir avanzando se multiplican. Bellas letras.
Besos

Sindel Avefénix dijo...

Excelente reflexión, Rosa!
La confianza es esencial para todo tipo de relaciones, sin ella no se puede construir nada. Es cierto que muchas veces es malherida, pero en ese caso es mejor dejar de lado a la persona que provocó eso, y seguir adelante, buscando alguien que merezca que volvamos a creer.
Un abrazo enorme.

María Perlada dijo...

Yo se perfectamente en quién puedo o no confiar mis cosas, en quién siempre me muestra fidelidad y eso es lo más bello de cualquier tipo de relación, el tener complicidad y confianza.

Un placer volver a leerte Rosa, me alegra mucho.

Un beso dulce de seda, preciosa.

Dulce dijo...

La confianza es también hacia uno mismo, creer en las capacidades que tenemos.

Besos dulces y dulce semana Rosa.

Yessy kan dijo...

Una introspección muy bonita con una palabra complicada y difícil de ser honesta en la humanidad.
Saludos

Ester dijo...

Primero debemos aprender a confiar unos en otros en singular, luego en un grupo hasta poder llegar a confiar en una sociedad llena de problemas individuales. Un abrazo
Me he hecho seguidora pero creía que ya lo era, si ves que estoy repetida me borras.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Rosa María, gracias por tu visita, amiga...Todos en algún momento nos hemos sentido heridos por dar nuestra confianza y sentirnos engañados y no valorados...Como bien dices, primero debemos de confiar en nosotros mismos, ser honestos y sinceros. Después perdonar, porque todos somos humanos y cometemos errores...El espíritu crece confiando y dando lo mejor, asi que debemos seguir arriesgándonos, la vida nos compensará, porque todo lo que damos nos vuelve duplicado.
Mi felicitación y mi abrazo de luz por tu profundidad.
M.Jesús

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Yo entiendo que es imprescindible confiar, de otro modo viviríamos en perpetuo estado de sospecha beligerancia, y eso no es vida!
Un abrazo

Tracy dijo...

Dices una cosa verdaderamente importante, que lo primero de todo es confiar en sí mismo.

Ceciely dijo...

La Confianza es una palabra grande...la persona en quien confías debe ser transparente, honesta, sincera, humana y sobre todo Amiga. Una muy buena reflexión.
Gracias por tu visita Rosa María, un gusto regresar a tu casita.
Abrazos.

Fanny Sinrima dijo...

Necesitamos confiar en la gente, en la vida, por nuestra salud emocional. Por eso, aunque algunos nos defrauden, buscamos de nuevo dónde depositar nuestra confianza.
También creo que uno debe confiar en sí mismo; eso crea empatía en los demás para llegar a una confianza mutua.
Un abrazo.

Musa dijo...

Felicidades por tu confianza, sin ella entiendo que sería muy difícil una convivencia.
Saludos

Isa Iss dijo...

Bellisima reflexion.
La confianza es una de las cualidades de los seres vivos. Necesitamos esa confianza para avanzar en la vida.

Un beso
Isa

Juan Carlos Celorio dijo...

Estoy de acuerdo con tu reflexión. Es necesario para un buen desarrollo personal confiar. ¿En quien? Creo que eso debe decirlo la intuición.
Besos.

Carmen Magia dijo...

Me ha gustado muchísimo tu escrito.

Es muy sentido y dices muchas verdades en el.

Es malo que nos engañen, porque el engaño no solo trae el sufrimiento de descubrirlo, sino que deja inevitablemente una marca...

Muchos besos.