Seguidores

17 de junio de 2015

OBSERVA



OBSERVA

¡No te detengas mirando el pasado,
pues el pasado, ya pasado está!
¡Mira hacia delante y saca fuerzas,
para observar cuanto a tu alrededor hay!
¡Siente cada momento, cada instante,
no dejes que pase sin nada aclarar!
¡Haz de cada coda una maravilla,
y de cada segundo, su belleza notar!
¡Deja al pasado y futuro definitivamente,
pues en nada y de nada te servirán!
¡Acoge cada situación nueva que llegue,
y actúa según sepas a cabo llevar!
¡No dudes en hacer cuanto sepas,
no quieras saber todo sin parar!
La vida es un constante aprendizaje,
en cuyo camino pasos hay que dar.
¡Observa, mira, compara, deduce!
para lo que necesitas su tiempo llevar.
No pautes ese tiempo en lamentos,
sino en aprehender cada bienestar.
Aprende de cada cosa que a ti llegue,
mala, buena o de menor intensidad.
No dejes de observar cada acontecer,
pues es ahí donde podrás aprender.
No te dejes llevar por el impulso,
que a cada segundo te puede detener.
¡Sé firme, observa, deléitate!
¡Sólo observando se puede aprender!
Pues sin darte cuenta de aspectos,
nada en su totalidad retener.


Rosa Mª Villalta Ballester

16 de junio de 2015

TAL VEZ



TAL VEZ

¿Acaso algún momento es eterno?
¿No son instantes vividos y ciegos?
¿Acaso el amor tiene precio?
El que quiere, nada demanda;
el que se detiene, ¡esa ventaja!,
pues detenerse es apreciar
cada cosa que a su paso hay;
pues detenerse es solamente,
sentir y no dejar pasar.
Y no gana quien victoria tiene
sino el que en su interior se halla.
No vence el que más posee
sino el que más metas alcanza.
Y es que cada cual embellece
cada paso que da con ganas.
¿Acaso el universo no es infinito?
¿No es el hombre sino diminuto?
¿Acaso es malo pensar o querer
cuando se trata de bienestar?
¿Acaso en el corazón y el alma
se desea una gran serenidad?


Rosa Mª Villalta Ballester

15 de junio de 2015

SÉ TÚ MISMO




SÉ TÚ MISMO

Sé tú mismo y no te dejes avasallar,
la mejor forma de acoger tu libertad;
sé ése alguien que nadie puede cambiar,
quien decide según su lógica y voluntad.
Sé constante y no dejes de buscar,
que el aprendizaje no es una totalidad;
lucha en la medida de tus posibilidades,
y deja atrás aquello que mal es unidad.
Sé aquella persona que nadie te mande,
aquélla que tu corazón y alma sacie,
ésa que … de lo pequeño … lo grande,
la que de su humildad la belleza nace.
Sé quien eres sin ninguna comparación,
cada cual lleva su sello, su identidad;
mas cambiarla es ir contracorriente,
pues ni se puede ni es consecuente.
Sé tú mismo, no te dejes de valorar,
pues nadie lo hará si tú no lo haces,
al igual que quererte es primordial,
pues quererte y querer de la mano van.
Sé tú mismo, no te dejes influenciar;
mas si cambias será a voluntad y a tu ritmo,
para mejor recuerdo poder dejar;
mas, siendo tú mismo, tu vida valorar.


Rosa Mª Villalta Ballester

14 de junio de 2015

NUESTRO NIÑO




NUESTRO NIÑO

Es preciso hablarle a nuestro niño,
porque él está en nuestro caminar,
no se ha ido está en cada uno,
como el horizonte, como el mar.
En él habita nuestro espectáculo,
de recibir el día o dar marcha atrás,
en él existe odio o tal vez ternura,
dejándole que salga sin escapar.
No dejes que ese niño te torture,
pues has dado ya pasos más y más,
pero el niño te llama, a ti acude,
más allá de cualquier finalidad.
Haz caso a ese niño que te llama,
no dejes que te venza tu edad,
hazle caso a ese niño hablándote,
pues sólo tus nervios te alejarán.
Déjale que se exprese en tu cuerpo,
mírate y no finjas para nada mirar,
que dentro de cada uno va ese niño,
que golpea o destruye tu integridad,
Dale paso para que tu rumbo siga,
déjale tranquilo para tu serenidad,
hazle un hueco en tu corazón tierno,
y abrázale, no dejes tu calor dar.
Y si a ese niño le das tu cobijo,
mejor y más alegre podrás caminar,
pues solo niño y hombre unidos,
podrán alzar su voz sin gritar.
Dale nombre si deseas al niño tuyo,
pues eres tú mismo y nadie más,
dale tu mirada y todo tu mimo,
pues … su corazón y el tuyo van.
Y ese niño que siempre va contigo,
aunque seas anciano o de bastante edad,
no te dejarás sino cuando tú quieras,
pues el niño … siempre contigo va.


Rosa Mª Villalta Ballester

13 de junio de 2015

FANTASIAS



FANTASÍAS
No hay persona que sepa la verdad absoluta de algo ni verdad que se plasme en una palabra, ni palabra que encierre seguridad, ni seguridad que tenga un vuelo comenzar.
Hay incertidumbre, hay fantasía de llegar a un encuentro de cariño y voluntad; hay voluntad en acercarse a la ternura y la amistad; hay amistad cuando la fantasía se aleja de la falsedad; hay falsedad cuando a nada seguro se desea llegar.
¡Claro que hay fantasía en la vida para poder así sobrevivir! ¡Claro que hay deseos de otra realidad poder asumir! Precisamente, en la fantasía está la esperanza, la fe de que algo se puede llegar a conseguir, la consecución de una acción para algo conseguir.
La fantasía no es mala mientras se tenga en cuenta la vida real, mientras no se deje ésta atrás o en el olvido. Vivir de la fantasía es malo; vivir en la fantasía es bueno o, hasta cierto punto, positivo. El optimismo puede apoyarse en la fantasía para seguir una realidad que nada gusta. El empeño no es sino la consecuencia de conseguir algo que no es realidad todavía, luego es una fantasía a conseguir.
Si, fantasía es el pilar para ir más allá, para no dejarse llevar por una realidad cuando no es favorable, cuando su presente no es nada bueno. Fantasía es ver el lado positivo de la vida cuando no se ve mas que su lado oscuro.
No es malo fantasear mientras no se pierda el norte, no es malo tratar de lograr algo que no es real y convertirlo en real. 
Cada cual tiene un sinfín de fantasías: amor, riqueza, amistad, sensualidad, fortuna, …, e intuir cómo llegar a lograrlas es el pilar de la alegría. Cada cual tiene su propia fantasía (interior o exterior). Cada cual tiene su propia forma de plasmarla o interiorizarla. Cada cual tiene un objetivo una meta y éste es el primer eslabón para poder fantasear. Sin meta a la que llegar, sin objetivo que perseguir no puede haber fantasía pues ésta no es mas que la alegría de conseguir lo anterior.
Como he expresado anteriormente, una cosa es vivir de la fantasía, lo que se aleja de la realidad y se puede vivir de la utopía y otra cosa es vivir en la fantasía, que da lugar a la esperanza, a la sonrisa, al querer hacer, al dejar de lamentarse, a perseguir una meta, a canalizar los males.
Fantasear no supone mas que ver aquello que se desea y desear lograrlo; esto no significa alejarse, sino acercarse a lo que se sueña. Fantasear es acercarse al sueño. Soñar despierto y con razonamiento y lógica.
Las fantasías se asocian a los niños, a la infancia; pero, ¿por qué? ¿Acaso cada adulto no tiene su niño para que le proporcione alegría o bienestar? ¿Acaso no es humano fantasear para obtener bienestar? ¿A quien se daña con las fantasías? Se podría dañar uno mismo cuando las fantasías fueran tan lejanas a la realidad que no permitieran su visión; pero las fantasías pueden convertirse en piedra angular para la esperanza y las ganas de vivir al ser el centro de algo que gusta y se desea forjar o tener, o llegar, …, fantasías que hacen de un despertar un soñar.

Rosa Mª Villalta Ballester


12 de junio de 2015

PUEDE QUE ... POR CASUALIDAD



PUEDE QUE … POR CASUALIDAD.

Es posible fingir, por casualidad;
esperar para una respuesta dar;
pensar para no tener que errar;
sentir más allá de la sensualidad.
Es posible sufrir, por casualidad;
simplemente llorar sin abandonar;
luchar sin ninguna cosa determinar;
sonreír, no solo por ilusión dar.
Es posible soñar, por casualidad,
o ver la vida sin ningún sueño dar;
o dar sin nada recibir ni desear;
o gritar al viento por necesidad.
Es posible ceder, por casualidad;
querer, sin apenas ganas de amar;
sentir tristeza, sin tener un dudar;
dudar, sin que paso se deje de dar.
Mas la llegada de un nuevo día,
tiene su lugar, no es casualidad;
mas el amor a la llegada de la vida,
no es mas que anhelo, sin casualidad;
y el deseo a no abandonar,
no es casualidad sino una gran finalidad.

Rosa Mª Villalta Ballester


11 de junio de 2015

DISTANCIA




DISTANCIA

Entre tú y yo, hay un nosotros;
entre el puente y el río, una distancia;
entre el cielo y la tierra, un horizonte,
y al vuelo, la libertad sin ningún norte.
Entre la vida y la muerte, la sabiduría;
entre el saber y la ignorancia, la voluntad;
entre la miseria y la avaricia, un solo paso,
cuanto más profundo en la soledad.
Entre el cariño y el odio, un suspiro;
entre la alegría y la tristeza resquemor;
entre la esperanza y la rebeldía,
el canto hacia la decisión.
Y es que, entre el amor y la soledad,
nadie puede perder compás;
entre el silencio y una herida,
tal vez una palabra bien agradecida,
sea el motivo al corazón librar.
Y es que, entre el silencio y la palabra,
entre el desinterés y la verdad,
mejor la sinceridad tenga su lugar.
Entre el corazón y el alma,
un grito conciliación hay sin cesar.


Rosa Mª Villalta Ballester

8 de junio de 2015

A CUALQUIER HORA




A CUALQUIER HORA

Sin pensar o pensando en algo,
sufriendo o anhelando un descanso,
dejando o sosteniendo aliento,
más allá de un suspiro, un halago.
Con ilusión o tesón en hacer un todo,
con cada parte sin saber dónde,
así es la vida en todo su tejado,
con expresión de hastío o quizás claro.
Sin recibir, tan solo dando,
así es mejor la capacidad forjando,
así es la mentalidad caminando,
así es el mejor regalo tratando.
Con más que palabras es el amor,
con más momento que el ahora,
con menos ayer y más mañana,
con tal sólo … a cualquier hora, 
…, a cualquier hora, aprovechando.
Quizás un beso sea ese instante 
o el principio de … a cualquier hora,
… a cualquier hora … estar dando.
A cualquier hora …, sin prisas,
la vida sorpresas no va dejando,
tal vez desdichadas o bienhechoras,
pero sorpresas que … a cualquier hora,
en cualquier hora, …, se depuran.
Y es que el amor, verdadero, 
… a cualquier hora …., perecedero,
se halla escondido sin derrotas.


Autora: Rosa Mª Villalta Ballester

7 de junio de 2015

LA MIRADA DE UNA CANCIÓN




LA MIRADA DE UNA CANCION

Quizás la melodía no era su mejor compañera,
mas su eco redundaba en más de una ocasión,
mas su ritmo invitaba siempre a una manera,
de saborear cada instante, cada rincón.
Quizás un pájaro cantase junto a la ventana,
interrumpiendo las notas de una ilusión,
mas no por ello dejaba de escucharse fuera,
mas sin saberlo era la mirada de una canción.
Quizás no sabía la letra tal vez marinera,
o pudiera ser el cántico de un labrador,
quizás el pálpito de un corazón enamorado,
o puede ser el de la alegría de una decisión.
Quizás nada importaba quién la escribió,
o tal vez su letra dejara alguna confusión,
pero en el eco de cada nota escuchada,
estaba sí, …, la mirada de una canción.
Quizás al día le acompañara tormenta,
mas alegría y regocijo en su mención,
mas no importaba si el sol no estuviera,
porque en su paso, …, estaba su entonación.
Ya nada turbaba su memoria,
nada que no dejara de lado su devoción,
porque fue aquella canción tan emotiva,
que dejó que su corazón brillara de ilusión,
aquella, …, la mirada de una canción.

Autora: Rosa Mª Villalta Ballester