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11 de enero de 2016

DESENCUENTRO: SEMANA 2 DE 52 DE SINDEL





No era una anciana. Tampoco una niña. No era sino el reflejo de alguien que dejaba de ser ella misma. No tenía buenos recuerdos que le hicieran sentir bien. Ni tampoco sensaciones ni vivencias que le hicieran tener dentro esa niña que le impulsa a vivir de forma intensa cada instante de la misma.
Ella quería hallar la forma de conectar con esa niña que hay en cada uno de nosotros y, desde ahí, empezar ese camino tan difícil que es la vida y que tanto anhelaba.
Hasta ahora, su vida era una línea continua  que ni tenía oscilaciones, ni ilusiones, tal vez fantasías que jamás había intentado hacer realidad.
Y no era anciana. Y no era niña. Aunque sí lleva tras de sí la niña que le empujaba a vivir o quizás a morir.
Quería encontrar una sintonía entre su presente y su pasado y empezar a dar pasos que implicaran dejar la fantasía y vivir cada segundo de su presente pues el tiempo pasa deprisa y ella no deseaba dejar las horas del reloj en vano.
Y se daba cuenta que su presente era harto difícil y su pasado de nada servía recordar excepto para dejarlo y seguir hacia delante.
Por fin ella, que no era niña, que no era anciana, mantenía el desencuentro que deseaba desprender  y que le permitía vislumbrar, a través de unos cristales limpios, la belleza que tras ellos, había.
Y ése era su objetivo, su meta: el encuentro que le permitiría vivir su presente en armonía.


Rosa María Villalta Ballester

20 comentarios:

María Perlada dijo...

Ese objetivo el mejor. El de el encuentro.

Un beso grande!

Rosana Martí dijo...

Reencontrarse con uno mismo es la meta que nos otorga la vida.

Un abrazo enorme amiga mía.

Maruja dijo...

Recordar el pasado pero siempre vivir el presente con esperanza.
Feliz año que comienza.

* dijo...

El pasado nos puede limitar mucho. A veces está bien recordarlo o para no cometer los mismos errores y aprender de ellos, para olvidar o para ver cuánto hemos avanzado y madurado, pero también puede ser un límite a nuestro futuro... pero sobre todo, a nuestro presente.
Equilibrar todo eso es un trabajo arduo pero no imposible. Ser uno mismo a pesar de uno mismo.

Un beso muy grande.

Sindel Avefénix dijo...

A veces cuesta concretar el encuentro, viene luego de muchos desencuentros, pero llega. Un texto exquisito con mucho para pensar y reflexionar.
Gracias por sumarte. Rosa.
Un beso enorme.

Ester dijo...

Cuando el pasado es borroso es mejor disfrutar el presente preparando un buen futuro. Saltibrincos

Scarlet2807 dijo...

Esta bien recordar el pasado, pero sin dejar de lado el presente que es el que realmente importa.
Un abrazo y feliz año 2016 Rosita.
Besitos en el alma, Scarlet2807

Dulce dijo...

Esa es la tarea de todos, el encuentro, que llega en momentos distintos, pero siempre en el adecuado para asimilarlo.

Besos dulces Rosa.

Isa Iss dijo...

el encuentro que le permitiría vivir su presente en armonía.

No sirve de nada mirar el pasado, hay que ir en busca del presente
Bello relato
Un beso
Isa

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Primero tendrá que aprender a encontrarse ella misma, después vendrá el otro encuentro...con los demás.
Un abrazo

Ilesin dijo...

A veces en la vida es necesario reencontrase a uno mismo para después iniciar un camino de transformación personal.
Besos

Alma Baires dijo...

"Caminante se hace camino al andar...", la única forma de aprender es haciendo, eso es el pasado, una cicatriz... y el futuro es hoy, y hay que vivirlo.

Un beso.

Noa dijo...

¿El encuentro de ella misma?

Muchos, muchos besos,

Noa

Musa dijo...

A veces es difícil ese encuentro, pero hay que seguir hasta conseguirlo.

LAO Paunero dijo...

buscar en uno mismo es gran opción para seguir caminando.... Saludos Rosa!

Tracy dijo...

El desencuentro al que te has referido es muy original, aunque muy común. Fácilmente existe ese desencuentro en las personas porque el alma no envejece aunque el cuerpo lo haga, ahí está el quid de la cuestión.

Kasioles dijo...

¡Precioso! Siempre he dicho que tú valías mucho, que tenías mucho en potencia, que llegaría el día que te dieras cuenta y que saldría todo a la luz.
El día ha llegado y te felicito por ello, mi querida niña, no sabes lo mucho que me alegro.
Cariños en abrazos.
kasioles

Julie Sopetrán dijo...

Hay que mirar hacia adelante y en positivo. Feliz año amiga. Besos.

Pepe dijo...

Ni anciana ni niña, añorando la niñez y temiendo la senectud, y lo que es peor, sin aceptarse en su situación de adulta. El desencuentro consigo misma que es terrible. Creo que para ser feliz es necesario la aceptación de lo que somos.
Un abrazo.

MOLÍ DEL CANYER dijo...

Desencuentro con ella misma, para por fin encontrarse, ese es el camino. Besos.